Todos los derechos reservados Acierta.mx 2024

Trump se juega control del Congreso; México a la expectativa de una victoria demócrata

Las últimas encuestas sobre las elecciones intermedias anuncian un voto de castigo al gobierno de Donald Trump este martes mayor incluso al pronosticado hace unos días, lo que aumenta significativamente la probabilidad de que los demócratas recuperen el control de la Cámara de Representantes y del Senado.

Esta posibilidad cambiaría sustancialmente las reglas del juego y el equilibrio de poderes en Washington, abriendo un escenario potencialmente más favorable para México y para el gobierno de Claudia Sheinbaum en los dos años que restan para que acabe el mandato del presidente, en enero de 2029… eso, si antes no corren al magnate republicano mediante un proceso de destitución (impeachment).

La dignidad de los hispanos y el caso de Texas

La primera lección que deberían sacar Trump y sus aliados republicanos es que no pueden seguir menospreciando y humillando a la comunidad hispana, convirtiendo en sospechoso de ser un criminal a todo el que no sea de raza blanca. De igual manera que el voto hispano (mayoritariamente el masculino) fue clave para su victoria en 2024, si los demócratas recuperan ahora las dos cámaras sería en gran parte gracias al voto de castigo de los hispanos.

El caso más paradigmático sería el de Texas, feudo conservador desde hace décadas, que podría dar un vuelco histórico, no solo en el Congreso, donde los demócratas no ganan un cargo por elección popular desde 1994, sino en el gobierno del estado, que podría pasar a manos demócratas, lo que no ocurre igualmente desde hace tres décadas.

Si pierden el escaño en el Senado, por el que lucha el fiscal Ken Paxton, y si el gobernador Greg Abbott no es reelegido, el gobierno mexicano se habría quitado de golpe a dos de los políticos más abiertamente hostiles contra los inmigrantes.

La frontera y la crisis migratoria

Es poco probable que un Congreso controlado por los demócratas eche para atrás los estrictos controles fronterizos, que han permitido uno de los pocos logros mayoritariamente reconocidos tanto por los demócratas moderados, como por los medios y la opinión pública: el desplome de la entrada de inmigrantes indocumentados. Igualmente, el renovado Congreso seguiría permitiendo que el gobierno de Trump mantuviera la presión permanente sobre el gobierno mexicano para que haga de “muro de contención” contra la llegada de caravanas de migrantes desde Centroamérica.

Las encuestas de opinión ya alertaban hace dos años que había calado en parte del votante hispano el temor a perder el trabajo o ayudas sociales ante la llegada masiva de inmigrantes. Lo que pocos imaginaron es que el regreso de Trump a la Casa Blanca iba a suponer una cacería sin piedad, con arrestos y deportaciones masivas, y con agentes del ICE disparando a bocajarro contra civiles desarmados.

Menos deportaciones y menos gatillo fácil del ICE

A pesar de que los sectores más activistas del Partido Demócrata piden acabar con el ICE (Abolish ICE), la postura dominante de la bancada demócrata moderada reconoce la necesidad de mantener agencias de seguridad fronteriza y las deportaciones, pero bajo reglas radicalmente diferentes: la primera, con nuevas leyes que penalicen penalmente el comportamiento de los agentes, acostumbrados a disparar y luego preguntar a la menor provocación, a sabiendas de que se sienten protegidos por el gobierno y por la mayoría republicana del Congreso.

Los demócratas avisaron en campaña que, si retoman el control de los comités Judicial y de Seguridad Nacional, convocarán audiencias públicas de supervisión sobre el control del gasto gubernamental en los centros de detención del ICE, así como sobre las condiciones de los detenidos, luego de denuncias masivas de abusos. Solo en estos dos años del regreso de Trump, 14 mexicanos murieron bajo custodia y otros cuatro cayeron en operativos callejeros.

Sobre una de las muertes que más escandalizaron, la del mexicano Lorenzo Salgado, que llevaba casi toda su vida trabajando en EU, donde formó familia, este lunes, Día de Muertos, decenas de personas levantaron un altar en el lugar donde fue tiroteado por agentes del ICE.

No todos los que se acercaron con la calcomanía “I voted/Yo voté” eran hispanos. Dorothe Stern, de 70 años, se acercó con su marido Chuck a rendir homenaje y para denunciar que “todos los días, alguien resulta herido o asesinado por este movimiento paramilitar (el ICE) que está siendo financiado por nuestro Gobierno”.

La prioridad para los demócratas en ambos casos, arrestos y deportaciones, es fiscalizar de manera que los afectados tengan realmente historial criminal y acabar con la era del sadismo mostrado por Trump y sus compinches, como el gobernador Ron DeSantis, con símbolos para la infamia como el centro de detención Alcatraz Alligator.

Los dreamers podrán volver a soñar

Con el control del Congreso, los demócratas buscarían avanzar en propuestas para regularizar a poblaciones específicas, como los Dreamers, que representan más de medio millón de jóvenes, de los cuales unos 440 mil nacieron en México.

En cuanto al asilo, no volverán los tiempos del gobierno de Joe Biden y sus leyes laxas de solicitud, que dispararon el número de peticiones en la frontera; pero sí prometen cambios para hacerlo más flexible y humanizarlo.

Apuesta por T-MEC, con más controles

Uno de los intereses prioritarios para México es qué va a ocurrir con el T-MEC y los aranceles, si entra en la ecuación de las negociaciones el control demócrata del Congreso.

A través de los comités de Comercio y Finanzas, los demócratas son partidarios de una negociación a tres bandas (México-EU-Canadá) y de tratar de torpedear el chantaje arancelario al acero y al automóvil mexicanos. Esto beneficiaría enormemente a la parte mexicana, aunque, como contrapartida, tendría que lidiar con un Congreso más fiscalizador en asuntos espinosos, como los compromisos ambientales y sindicales.

Control de armas y la amenaza de intervención

Otro asunto de enorme relevancia para México es la cuestión del control de armas y el flujo permanente de estas hacia México. La mayoría republicana bloquea sistemáticamente cualquier intento demócrata por endurecer el control de armas o fiscalizar las armerías de la frontera, llevadas ante la justicia estadounidense (sin éxito) por lucrarse a costa de empoderar a los cárteles que actúan en México, una relación de causa-efecto que Trump se niega a ver.

Un golpe legislativo demócrata en este sentido supondría la mejor manera de ayudar a México a derrotar al crimen organizado y a impedir con más efectividad el tráfico de fentanilo en dirección contraria al de las armas.

Finalmente, el endurecimiento del control de armas neutralizaría la excusa de Trump para ordenar su amenaza de una intervención armada en suelo mexicano, alegando que los cárteles controlan parte del territorio. Con el Congreso bajo control demócrata, la Casa Blanca encontraría mayores dificultades políticas para obtener financiación y respaldo legislativo para una operación militar de ese tipo. Las comisiones de Defensa y Relaciones Exteriores podrían exigir explicaciones sobre cualquier despliegue, investigar los planes del Pentágono y reclamar información sobre las operaciones contra organizaciones criminales en América Latina.

Con todos estos elementos puestos en la balanza, a México le conviene una derrota sin paliativos de los republicanos en las elecciones intermedias de este martes, lo que supondría el principio del fin de la pesadilla Trump y su histeria antimexicana.

Nota de origen: https://www.cronica.com.mx/nacional/2026/11/02/trump-se-juega-el-control-del-congreso-mexico-ante-la-expectativa-de-una-victoria-democrata/

Fuente original de fotografía: EFE.

Share With:
Rate This Article

demo@demo.com

No Comments

Sorry, the comment form is closed at this time.