CIA desclasifica informes que advertían sobre ataques de Bin Laden antes del 11-S
La CIA señaló que la publicación busca ofrecer una mirada más amplia sobre la información que sus analistas compartieron con los gobiernos de Bill Clinton y George W. Bush. Aunque los documentos contienen numerosas partes censuradas para proteger fuentes y métodos de inteligencia, no parecen revelar información completamente desconocida sobre los atentados.
Entre los informes aparece uno fechado el 10 de septiembre de 1998, en el que se advertía que Bin Laden tenía como objetivo preferido atacar territorio estadounidense, incluso mediante un avión cargado de explosivos contra una ciudad. La advertencia mostraba que la posibilidad de un atentado dentro de Estados Unidos ya estaba presente en los análisis de inteligencia años antes del 11-S.
Otro memorando, entregado a George W. Bush el 6 de agosto de 2001, señalaba que Bin Laden estaba decidido a atacar Estados Unidos y advertía sobre posibles colaboradores de Al Qaeda dentro del país. El documento también mencionaba actividades detectadas por el FBI que podían estar relacionadas con preparativos para secuestros u otros ataques, incluida la vigilancia de edificios federales en Nueva York.
Semanas antes de los atentados, otro análisis describía las operaciones de Bin Laden como sofisticadas y flexibles, capaces de superar obstáculos y adaptarse a mayores medidas de seguridad. Al mismo tiempo, los propios analistas reconocían las dificultades para construir una imagen completa de los planes de Al Qaeda debido a que la información disponible era fragmentaria.
Un informe de agosto de 1999 incluso planteaba la posibilidad de que la organización estuviera intentando confundir a los servicios estadounidenses al presentar numerosos objetivos potenciales. Los documentos muestran así el complicado escenario que enfrentaban los analistas: existían advertencias sobre la intención de Al Qaeda de atacar Estados Unidos, pero la información disponible no permitía determinar con precisión cuándo, dónde ni cómo ocurriría el ataque.
La desclasificación ofrece una nueva mirada sobre lo que conocían las autoridades estadounidenses antes de los atentados que dejaron miles de muertos y cambiaron la política de seguridad internacional. También permite observar, desde los propios archivos de inteligencia, las señales que fueron identificadas antes del 11 de septiembre y las limitaciones que dificultaron interpretarlas a tiempo.
A 25 años de los atentados del 11 de septiembre de 2001, la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos desclasificó más de 70 informes elaborados para presidentes y altos funcionarios sobre Osama bin Laden y la organización Al Qaeda. Los documentos, fechados entre 1998 y el 12 de septiembre de 2001, permiten reconstruir cómo los servicios de inteligencia estadounidenses fueron identificando la amenaza antes de los ataques.
La CIA señaló que la publicación busca ofrecer una mirada más amplia sobre la información que sus analistas compartieron con los gobiernos de Bill Clinton y George W. Bush. Aunque los documentos contienen numerosas partes censuradas para proteger fuentes y métodos de inteligencia, no parecen revelar información completamente desconocida sobre los atentados.
Entre los informes aparece uno fechado el 10 de septiembre de 1998, en el que se advertía que Bin Laden tenía como objetivo preferido atacar territorio estadounidense, incluso mediante un avión cargado de explosivos contra una ciudad. La advertencia mostraba que la posibilidad de un atentado dentro de Estados Unidos ya estaba presente en los análisis de inteligencia años antes del 11-S.
Otro memorando, entregado a George W. Bush el 6 de agosto de 2001, señalaba que Bin Laden estaba decidido a atacar Estados Unidos y advertía sobre posibles colaboradores de Al Qaeda dentro del país. El documento también mencionaba actividades detectadas por el FBI que podían estar relacionadas con preparativos para secuestros u otros ataques, incluida la vigilancia de edificios federales en Nueva York.
Semanas antes de los atentados, otro análisis describía las operaciones de Bin Laden como sofisticadas y flexibles, capaces de superar obstáculos y adaptarse a mayores medidas de seguridad. Al mismo tiempo, los propios analistas reconocían las dificultades para construir una imagen completa de los planes de Al Qaeda debido a que la información disponible era fragmentaria.
Un informe de agosto de 1999 incluso planteaba la posibilidad de que la organización estuviera intentando confundir a los servicios estadounidenses al presentar numerosos objetivos potenciales. Los documentos muestran así el complicado escenario que enfrentaban los analistas: existían advertencias sobre la intención de Al Qaeda de atacar Estados Unidos, pero la información disponible no permitía determinar con precisión cuándo, dónde ni cómo ocurriría el ataque.
La desclasificación ofrece una nueva mirada sobre lo que conocían las autoridades estadounidenses antes de los atentados que dejaron miles de muertos y cambiaron la política de seguridad internacional. También permite observar, desde los propios archivos de inteligencia, las señales que fueron identificadas antes del 11 de septiembre y las limitaciones que dificultaron interpretarlas a tiempo.