Todos los derechos reservados Acierta.mx 2024

El fraude de las “Mil Colores”: 121 maestros de Oaxaca atrapados en una red de usura y simulación

Lo que inició como la promesa de un tanque de oxígeno para las carencias de las escuelas rurales en Oaxaca, se convirtió en una pesadilla financiera que mantiene asfixiados a más de un centenar de docentes. Bajo el cobijo de la supuesta filantropía de la Fundación México de Mil Colores A.C., 121 profesores del sector público fueron enganchados en un fraude que hoy les retiene hasta el 86% de sus salarios, canalizando sus ingresos directamente a una Sociedad Financiera de Objeto Múltiple (SOFOM) sin su consentimiento.

A meses de haber entregado su documentación confidencial, las víctimas denuncian un laberinto de complicidades, omisiones legales, carpetas de investigación estancadas en la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) y el hostigamiento sistemático de los operadores del engaño que hoy se encuentran prófugos.

La trampa: Filantropía con olor a sector privado
La cronología del engaño se remonta al pasado 25 de septiembre. La sede elegida para el enganche no fue casual: las oficinas del Sindicato Nacional del Sector Educativo (SNSE). Ahí, convocados por el profesor Enrique García González, decenas de docentes de diversas regiones del estado acudieron con la ilusión de registrarse en un padrón de benefactores.

Los requisitos solicitados parecían rutinarios para la gestión de apoyos institucionales: talones de pago, carátulas de estados de cuenta, comprobantes de domicilio y credenciales de elector.

En el lugar, García González presentó con bombo y platillo al señor Andrés Avelino Feria Castro, presidente de la Fundación México de Mil Colores A.C., y a un servidor público del Estado de México que fungía como el enlace político de la organización. El discurso fue persuasivo. Prometieron material didáctico para los centros de trabajo, becas escolares para los hijos de los docentes y un estímulo económico directo para los maestros, supuestamente financiado por empresas del sector privado.

“Todo esto se llevó a cabo en las instalaciones de dichas oficinas. Durante este proceso varios de nosotros tuvimos dificultades y muchas dudas, pero en ese momento el profesor Enrique García González y el C. Luis Enrique Tejeda Hernández se encargaron de ‘disipar’ nuestras dudas y darnos la confianza para continuar con esa ‘inscripción'”, relata uno de los docentes afectados en una relatoría de hechos recabada para esta investigación.

Confiados en la presencia de sus representantes sindicales, los maestros entregaron sus documentos a un equipo de técnicos que operaba computadoras portátiles en el sitio, presentados por Tejeda Hernández como personal de la fundación.

El despertar de la pesadilla: Salarios de miseria
La cruda realidad golpeó las cuentas bancarias de los profesores apenas un mes después. Al revisar sus nóminas, el concepto de “apoyo” se transformó en un descuento masivo e inexplicable que devoró casi la totalidad de sus ingresos quincenales.

Al exigir explicaciones, la respuesta de García González y Tejeda Hernández fue la misma: “Fue un error y se arreglará pronto, tengan confianza”. Sin embargo, el tiempo pasó y las respuestas oficiales nunca llegaron. La desesperación obligó a los afectados a rastrear de manera independiente el origen de la sangría financiera.

La sorpresa fue mayúscula al descubrir que la Fundación México de Mil Colores A.C. era solo la fachada de una operación de usura corporativa. Detrás de los cobros se encontraba HXTI S.A. de C.V. SOFOM ENR, una entidad financiera no regulada. Los documentos personales de los maestros habían sido utilizados de manera ilegal para tramitar créditos millonarios a sus nombres; préstamos que ellos jamás solicitaron ni recibieron.

El prófugo de las “Mil Fechas”
A medida que el escándalo crecía, el profesor Enrique García González —enlace directo del fraude— desapareció de Oaxaca, presuntamente huyendo hacia la Ciudad de México o el Estado de México bajo el argumento de “entrevistarse” con Luis Enrique Tejeda para solucionar el problema.

Desde la clandestinidad del entorno digital, García González ha implementado una estrategia de contención basada en promesas falsas y hostigamiento a través de la aplicación WhatsApp, sembrando dilaciones sistemáticas. Primero aseguró que los descuentos durarían solo dos meses; luego pospuso la solución para febrero, marzo, abril y mayo. Su última promesa apunta al mes de julio de 2026.

A través de testimonios, los afectados denuncian una alarmante disparidad: mientras ellos carecen de dinero para la canasta básica, su presunto representante presume impunidad.

“Él se encuentra cobrando su sueldo completo porque no se inscribió a la Fundación y no participó de este apoyo. También recibió un apoyo económico que solicitó directamente a algunos compañeros afectados, argumentando que su asociación necesitaba fondos. […] En llamadas recientes del 24 y 25 de mayo, nos pide paciencia argumentando que se reúne y comparte los sagrados alimentos con el presidente de la Fundación, el Sr. Andrés Avelino Feria Castro”.

Desamparo legal y justicia selectiva
El calvario de los docentes oaxaqueños no termina en el banco; se extiende a las agencias del Ministerio Público. A pesar de que las denuncias ya fueron ratificadas ante la Fiscalía del Estado de Oaxaca, las víctimas se enfrentan a la opacidad y a giros inexplicables por parte de sus propios asesores legales.

El testimonio de la familiar de uno de los profesores afectados destapa la profunda crisis de indefensión en la que se encuentran:

“En la fiscalía les dijeron que no puede proceder por fraude. Sí tienen abogado, pero aquí el tema es que el grupo del papá de mi hija y otros más —son 14 los que interpusieron la denuncia con el abogado— todo iba como que muy bien, muy bien, y de repente el abogado dijo ‘no, que ya no se puede’. Ellos no saben si ya lo compraron, si se vendió o lo que sea, o en realidad ya le pusieron un alto”.

La fuente revela, además, que existe un criterio de justicia selectiva o de influencia política en el caso, ya que otros docentes afectados que acudieron con el respaldo de una legisladora local ya lograron suspender los descuentos, mientras que el grueso de los maestros sin padrinazgo político sigue desamparado.

“Otro grupo, donde una diputada fue con ellos, ya les quitaron ese descuento. Ellos ya están libres, ya no tienen tema, y entonces a ellos [al grupo de 14 maestros] les siguen descontando todo, cada quincena, cada quincena… Y la verdad pues ya son muchos meses, ya están pagando mucho y les quieren cobrar esto por cinco años”, concluye con indignación.

Cinco años de descuentos forzados equivalen a una sentencia de quiebra financiera y emocional para más de cien familias oaxaqueñas. Mientras la SOFOM HXTI continúa cobrando los pagarés apócrifos y la dirigencia de la Fundación México de Mil Colores A.C. se mantiene en la sombra, la comunidad docente de Oaxaca exige una respuesta contundente de la Fiscalía General del Estado y de las autoridades educativas para detener un fraude que se consolida día con día bajo el cobijo de la impunidad.

Share With:
Rate This Article

demo@demo.com

No Comments

Sorry, the comment form is closed at this time.