La ‘huerta’ patrimonial de Toribio López que evidenciaría su imperio de extorsión
Luis Carrasco.
En días recientes, el titular de la Policía Vial del Estado, Toribio López Sánchez, ha sido señalado de maquilar un esquema de corrupción desde dicha dependencia, afectando al patrimonio de los oaxaqueños.
La modalidad de esta extorsión consiste en usar a menores de edad para simular urgencias, y así sus familiares se vean ‘obligados’ a vender su vehículo; dichas unidades, son recuperadas ilegalmente con policías viales, sin órdenes judiciales ni reportes de robo reales.
Esta mecánica de extorsión se sumaría a los cobros excesivos en los alcoholímetros, con multas de hasta 20 mil pesos, cuando deberían ser de menos de la mitad, y esto no solo le estaría dando poder a Toribio López dentro de la Policía Vial, también le serviría para incrementar su patrimonio.

De acuerdo con información que ha circulado en redes sociales, López Sánchez sería propietario de un terreno de más de dos hectáreas, en donde en tan solo dos años, se construyó un complejo residencial de lujo, invirtiendo una cantidad de dinero que no corresponde con su trabajo como director de la Policía Vial del Estado.
En dicho complejo, el cual lleva el nombre de “La Huerta. Cocina Campestre”, se puede observar una piscina, palapa y hasta una capilla privada de gran tamaño, construida casi en su totalidad con cantera, y más áreas con acabados de lujo.
Aunado a ello, Toribio López también sería dueño de al menos dos restaurantes, uno de ellos ubicado en Santa Cruz Xoxocotlán, y otro en la colonia Reforma de la ciudad de Oaxaca, donde los terrenos son de mínimo 40 millones de pesos, sin contar los trabajos de construcción.







El valor total de esta propiedades no coincide con el salario que Toribio López percibe como director de la Policía Vial, por lo que esto evidenciaría su esquema de corrupción con la simulación de asegurar autos robados, además del dinero que obtiene de las multas en los operativos de alcoholemia, recurso que le corresponde a la Secretaría de Finanzas recaudar, pero que el funcionario desvía a sus bolsillos.
Todo este actuar de López Sánchez, ha provocado que sea acreedor del mote “El Negro Durazo Oaxaqueño”, y pese a que aseguró haber destituido a los policías viales que corrompían a la dependencia, ahora la ciudadanía exige que rinda cuentas por su imperio patrimonial y renuncie a su cargo para que deje de aprovecharse de la confianza de los oaxaqueños.
