Hantavirus en alerta global: el virus silencioso que preocupa tras brote en crucero
El hantavirus no es un patógeno reciente ni exclusivo del brote reportado en un crucero que partió de Argentina en abril de 2026. Sus primeros registros de transmisión de animales a humanos se remontan a la década de 1950, durante la guerra de Corea, cuando miles de soldados de fuerzas internacionales se infectaron al inhalar partículas contaminadas provenientes de excremento y orina de roedores, según estudios citados por especialistas en microbiología de la Universidad de Kansas.
De acuerdo con la Facultad de Medicina de Harvard, el hantavirus es una enfermedad zoonótica que afecta principalmente el sistema respiratorio, aunque también puede comprometer riñones y corazón dependiendo de la variante. En América destaca la cepa Andes, una de las pocas con transmisión entre humanos bajo condiciones de contacto estrecho, espacios cerrados y exposición prolongada, como ocurrió en el caso del buque MV Hondius. Esta variante puede alcanzar tasas de mortalidad cercanas al 50%.
Los síntomas iniciales suelen confundirse con otras enfermedades comunes como influenza, dengue o COVID-19, lo que dificulta su detección temprana. Fiebre, dolores musculares, náuseas y dificultad respiratoria pueden evolucionar rápidamente hacia complicaciones graves, incluyendo fallo pulmonar o circulatorio en las cepas americanas, mientras que en Europa y Asia predominan daños renales.
Hasta el momento no existe un tratamiento específico, por lo que la prevención es la principal herramienta: evitar el contacto con roedores, sellar viviendas, usar protección al limpiar áreas contaminadas y mantener higiene constante. Reportes recientes de la compañía operadora del crucero Oceanwide Expeditions señalan casos graves y fallecimientos entre pasajeros, lo que ha reactivado la alerta sanitaria internacional ante la posible dispersión del virus en rutas marítimas globales.