Noboa decreta 15 días de toque de queda en nueve provincias de Ecuador
El Gobierno de Daniel Noboa ha decretado 15 días de restricción nocturna para 12 millones de habitantes que viven en nueve provincias y cuatro ciudades, incluida la capital, como parte de su estrategia para contener la escalada de violencia. La decisión, que no contempla salvoconductos para sectores productivos ni turísticos, ha encendido las alarmas en el tejido empresarial, que teme un nuevo freno a la actividad en un país exhausto tras años de crisis encadenadas.
El decreto establece limitaciones a la circulación durante la noche entre las 23.00 y 05.00, desde el 3 de mayo, en territorios considerados críticos por las autoridades: Guayas, Manabí, Santa Elena, Los Ríos, El Oro, Pichincha, Esmeraldas, Santo Domingo de los Tsáchilas y Sucumbíos, así como en los cantones La Maná (Cotopaxi), Las Naves y Echeandía (Bolívar) y La Troncal (Cañar).
Esta es la segunda vez en poco más de un mes que el Ejecutivo impone restricciones de movilidad. El primer toque de queda, en marzo, se aplicó a cuatro provincias de la costa que concentran casi la mitad de las muertes violentas del país. Según Noboa, los resultados —una reducción del 33% en los indicadores de violencia— motivaron a ampliar la medida a otras cinco provincias.
Sin embargo, los datos oficiales de la medida generan dudas sobre si es suficiente argumento. El boletín del Ministerio del Interior informó que durante los quince días de toque de queda de marzo se aprehendieron 1.283 personas por desobediencia, pero solo cinco fueron consideradas objetivos de seguridad; una de ellas fue asesinada días después en prisión. La cobertura mediática limitada mostró allanamientos donde, según inteligencia, se esperaban criminales peligrosos, pero las casas estaban vacías cuando el contingente de policías tumbaba las puertas.
La analista en seguridad Michelle Maffei cuestiona la efectividad de la medida. “El 70% de las muertes violentas ocurrían de madrugada, pero los grupos criminales se adaptaron y cambiaron los horarios al día”. Según la data oficial, el 90% de las muertes violentas que ocurrieron durante el periodo de toque de queda se registraron durante la jornada diaria. De 229 homicidios en 15 días, 26 se dieron en las horas de restricción.
La ausencia de excepciones para la actividad económica ha generado un rechazo inmediato. Sectores como producción, comercio, turismo y transporte advierten pérdidas significativas. La Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor) ha presentado propuestas para lograr una “coexistencia” entre las actividades productivas y las estrategias de seguridad que implementa constantemente el Gobierno, pero la respuesta sigue siendo la misma: no habrá excepciones.
“En el primer toque de queda logramos contener el empleo gracias a la reprogramación de turnos, rutas y horarios de transporte. Esto permitió cumplir compromisos internacionales y proteger productos perecibles”, explica Xavier Rosero, presidente de Fedexpor.
Rosero alerta sobre el impacto de la medida en marzo. “Alrededor del 85% de nuestras empresas enfrentaron sobrecostos superiores al 20%. Ahora, con la medida ampliada, la situación se complica por factores externos: guerra en Medio Oriente, menor disponibilidad de contenedores, aumento de transporte e insumos, y el cierre del estrecho de Ormuz”.
El sector privado exportador invierte un millón de dólares diarios en seguridad para proteger la cadena de producción frente a extorsiones, asaltos en carretera y contaminación de contenedores con droga. Tras casi cinco años de crisis, ha logrado mapear puntos vulnerables y coordinar estrategias con autoridades para mantener la fluidez desde el traslado de colaboradores hasta las cargas. “Hemos percibido que el conjunto de acciones que hemos realizado, y en coordinación con las autoridades, han empezado a dar mejores resultados”, sostiene Rosero, que considera que no se deben “sacrificar” esos resultados.
El sector productivo advierte sobre riesgos económicos y criminales. “Fortalecer la economía formal es clave para reducir el espacio de la economía ilícita”, asegura Rosero. La analista Michelle Maffei coincide en que limitar la capacidad económica del sector privado puede incentivar que parte de la economía legal se preste a esquemas de lavado de dinero. Por lo que sostener la operatividad no solo es un asunto económico, sino una herramienta para combatir el crimen organizado. “El lavado de activos representa casi la mitad de nuestra economía. Desincentivar la economía legal podría normalizar prácticas ilícitas bajo la premisa de seguridad”, agrega Maffei.
Este será el séptimo toque de queda que decreta Daniel Noboa desde que asumió la presidencia en noviembre de 2023. Desde entonces, Ecuador ha permanecido más de 800 días bajo estado de excepción como la principal estrategia para combatir la inseguridad. Pese a la presencia militar en las calles, el año pasado se registraron 9.200 muertes violentas, convirtiéndolo en el periodo más sangriento de la historia reciente del país.
Nota de origen: https://elpais.com/america/2026-05-02/noboa-decreta-15-dias-de-toque-de-queda-en-nueve-provincias-y-reaviva-el-choque-con-los-sectores-productivos.html
Fuente original de fotografía: EFE.