La libertad de prensa se hunde: más de la mitad del mundo, en crisis
Por primera vez en lo que va del siglo, más de la mitad de los países del mundo se encuentran en una situación “difícil” o “muy grave” para el trabajo periodístico, informó la organización Reporteros Sin Fronteras (RFS), situación que en naciones como México es agravada por los propios gobiernos.
Al dar a conocer la edición 2026 de su reporte anual “Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa”, la organización afirma que “los países azotados por la violencia de los cárteles, como México, existe una necesidad acuciante de medidas de protección sólidas para garantizar la seguridad de la prensa; sin embargo, las autoridades de muchos de ellos no hacen más que agravar la situación”.
Al recordar que la Clasificación Mundial se compone de cinco indicadores (político, económico, legislativo, sociocultural y seguridad), el informe de Reporteros Sin Fronteras destaca que México es el país de América Latina con una de las peores puntuaciones en el rubro de seguridad, solo superado negativamente por Nicaragua.
El índice de RSF refiere que México se ubica en la posición 122 de 180 países analizados, en el conjunto de naciones donde el ejercicio del periodismo está en una “situación difícil”.
En América Latina, esa categoría es compartida por naciones como Paraguay (posición 88), Bolivia (91), Argentina (98), Colombia (102), Haití (107), Ecuador (125), Guatemala (128) y Honduras (132).
“En los 25 años de historia del ranking, la puntuación media del conjunto de los países analizados nunca ha sido tan baja”, alerta el informe, el cual agrega que medidas legislativas cada vez más restrictivas, que se escudan en las políticas de seguridad nacional, erosionan desde 2001 el derecho a la información, incluso en las democracias.
El indicador legislativo es el que más bajó en 2026, lo que pone en evidencia “una creciente criminalización del periodismo”, sostiene RSF.
A nivel regional, las Américas experimentan el mayor deterioro, con el descenso de siete puestos de Estados Unidos, y el desplome de varios países latinoamericanos, sumidos en una espiral de violencia y represión, como son los casos de Ecuador y Perú.
“Los periodistas siguen siendo asesinados o encarcelados por su trabajo, pero las tácticas de ataque a la libertad de prensa están cambiando: el periodismo sucumbe, asfixiado por un discurso político hostil hacia los reporteros, debilitado por una economía de los medios en declive y presionado por la instrumentalización de leyes contra la prensa”, sostiene la publicación.
El documento recuerda que mientras en 2002, el 20% de la población mundial vivía en un país donde la situación de la prensa se percibía como “buena”, 25 años después, menos del 1% de la humanidad disfruta de esta situación favorable.
Respecto a Estados Unidos, el informe señala que 25 años después de los atentados del 11 de septiembre de 2001, la ampliación del ámbito del secreto de defensa y de la seguridad nacional se ha convertido en un medio para prohibir la cobertura de temas de interés general.
“Esta tendencia, destacada en los regímenes autoritarios, se ha extendido a las democracias y va acompañada de un uso abusivo de las leyes contra los periodistas, en nombre de la lucha contra el terrorismo”, expone.
Sobre el presidente Donald Trump, Reporteros Sin Fronteras lo acusa de haber convertido los ataques contra la prensa y los periodistas en una práctica sistemática, lo que ha relegado al país al puesto 64, siete menos que el año pasado.
“Los fervientes defensores de Donald Trump en América Latina, Javier Milei y Nayib Bukele, reproducen el manual del inquilino de la Casa Blanca contra los medios de comunicación y, como era de esperar, siguen la misma línea en el ranking”, plantea el índice, al destacar que Argentina cayó 11 posiciones, mientras que El Salvador perdió ocho.
A nivel global, Noruega encabeza la clasificación por décimo año consecutivo, mientras que Eritrea se afianza en el último puesto desde hace tres años. Un caso relevante es el de Siria, que registra el mayor avance en la Clasificación de 2026, 36 posiciones, tras dejar atrás la era del presidente Bashar al Assad.
Reporteros Sin Fronteras aprovecha el 25 aniversario de su Clasificación Mundial para suscitar una reflexión: ¿hasta cuándo vamos a tolerar la asfixia del periodismo, la obstaculización sistemática de los periodistas y la erosión continua de la libertad de prensa?
Advierte que mientras los ataques contra el derecho a la información se diversifican y se vuelven más sofisticados, sus autores ya no se ocultan, pues los Estados autoritarios, los poderes políticos cómplices o ineficaces, los actores económicos depredadores y las plataformas que se han vuelto incontrolables.
Ante esto, sugiere, “la pasividad se convierte en una forma de complicidad. Ya no basta con reafirmar principios: son indispensables políticas de protección activa, y éstas deben ser impulsoras. Para empezar, hay que poner fin a la criminalización del periodismo: el uso indebido de las leyes de seguridad nacional, las acciones judiciales abusivas, las trabas sistemáticas a quienes investigan, revelan y denuncian”.
Nota de origen: https://oem.com.mx/elsoldemexico/mundo/la-libertad-de-prensa-se-hunde-mas-de-la-mitad-del-mundo-en-crisis-29734578
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