Empresario español le quitó a sus hijos y su patrimonio; ella denuncia años de terror
Carla Pérez Abedrop asegura haber enfrentado años de violencia física, psicológica, económica y legal por parte de su ex esposo, el empresario español Álvaro Moya Corral, a quien acusa de haber utilizado su identidad para constituir empresas, obtener concesiones y realizar operaciones inmobiliarias presuntamente irregulares en Quintana Roo.
Según su testimonio, la situación se agravó tras solicitar el divorcio. Afirma que Moya Corral la amenazó con quitarle a sus hijos y dejarla sin patrimonio, amenazas que, asegura, terminaron materializándose mediante una serie de procesos judiciales y maniobras legales que derivaron en la pérdida temporal de la custodia de sus hijos y el despojo de bienes inmuebles registrados a su nombre.
La mujer sostiene que durante su matrimonio descubrió la existencia de sociedades mercantiles y negocios en los que aparecía como socia o representante sin haber otorgado autorización. Entre las acusaciones más graves se encuentra la presunta falsificación de su firma para la creación de empresas y la adquisición de propiedades en una zona donde la legislación mexicana restringe la posesión directa de tierras a ciudadanos extranjeros.
Además, denuncia que el empresario habría mantenido vínculos con personajes políticos y empresariales de alto perfil, lo que, asegura, le permitió consolidar un amplio entramado de negocios en la Riviera Maya. Carla afirma que varias de las operaciones realizadas continúan siendo investigadas por autoridades estatales y federales.
La disputa legal también alcanzó a sus hijos. La denunciante asegura que los menores fueron trasladados al extranjero sin su consentimiento y que durante meses enfrentó obstáculos para localizarlos y recuperar la convivencia con ellos. Tras una larga batalla jurídica, logró reencontrarse con los niños, quienes, según relata, presentaban secuelas emocionales derivadas de la separación.
Otro de los episodios que marcó su historia ocurrió mientras enfrentaba un tratamiento contra el cáncer de mama. Carla afirma que durante ese proceso perdió la cobertura médica que tenía a través del seguro familiar y que, lejos de recibir apoyo, enfrentó una campaña de desacreditación impulsada por su ex pareja, quien incluso habría puesto en duda la gravedad de su enfermedad.
Actualmente, la mujer cuenta con medidas de protección y mantiene diversas denuncias relacionadas con presunto fraude, falsificación de documentos, violencia vicaria y despojo. A través de sus representantes legales, exige que las autoridades profundicen las investigaciones y determinen posibles responsabilidades penales en los hechos denunciados.
“Lo único que busco es justicia y poder vivir libre de violencia junto a mis hijos”, sostiene Carla, quien asegura que seguirá luchando para que su caso no quede impune.