La comida vuelve a encarecerse: FAO advierte presión en mercados globales
Los precios internacionales de los alimentos registraron una ligera disminución durante mayo, impulsados principalmente por el descenso en el costo de los aceites vegetales, informó la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Aunque la baja fue moderada respecto a abril, los alimentos continúan cotizando por encima de los niveles observados hace un año.
De acuerdo con el organismo, su índice global de precios alimentarios se ubicó en 130.8 puntos durante mayo, una reducción marginal frente al mes anterior. Sin embargo, el indicador permanece cerca de sus niveles más altos de los últimos años, reflejando la persistente volatilidad en los mercados agrícolas internacionales.
Entre los productos que más aumentaron de precio destacan los cereales. El trigo acumuló su cuarto mes consecutivo de incrementos debido a preocupaciones por menores cosechas exportables en varias regiones productoras y al encarecimiento de insumos como combustibles y fertilizantes. El maíz también mostró una tendencia alcista, impulsado por una mayor demanda internacional y restricciones en la oferta de países clave como Brasil y Estados Unidos.
Por el contrario, los aceites vegetales registraron su primera caída mensual de 2026. La disminución en los precios del aceite de palma y de soya compensó los aumentos observados en los aceites de canola y girasol. No obstante, este grupo de productos sigue manteniéndose significativamente por encima de los niveles registrados el año pasado, debido a la creciente demanda para la producción de biocombustibles.
El azúcar también experimentó un importante repunte mensual, motivado por preocupaciones sobre una posible reducción de la oferta global en los próximos meses. A pesar de este incremento, sus precios continúan por debajo de los registrados en mayo de 2025.
En un reporte adicional, la FAO advirtió que la producción mundial de cereales podría disminuir durante este año respecto a los máximos alcanzados en 2025. El organismo prevé que el trigo sea el cultivo con la mayor contracción porcentual, mientras que el maíz y la cebada registrarían descensos más moderados.