Desvío millonario, factureras y lujos en la CEABIEN
Mientras el estado de Oaxaca enfrenta una severa crisis hídrica, la Comisión Estatal del Agua para el Bienestar acumula un subejercicio de 144 millones de pesos; en tanto, su director Neftalí López es señalado de enriquecimiento exprés y nepotismo.
La Comisión Estatal del Agua para el Bienestar (CEABIEN) se ha convertido en el epicentro de un escándalo que combina la malversación de fondos federales con una red de nepotismo y privilegios que insulta a un estado sediento. Bajo la gestión de Neftalí Amigdael López Hernández, la dependencia no solo ha fallado en llevar agua a las comunidades más vulnerables, sino que se ha transformado en una “caja chica” de lujos personales y contratos bajo sospecha.
Información financiera de la dependencia revela un descomunal subejercicio de 144 millones 591 mil 329 pesos al cierre de marzo de 2025. Estos recursos, de origen federal, estaban destinados a infraestructura básica en zonas de alta marginación. Sin embargo, en lugar de tuberías y pozos, el dinero parece haberse diluido en una red de empresas “fantasma”.
Entre las beneficiadas destaca Construcciones y Servicio Lukman S.A. de C.V., firma ya señalada por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) por irregularidades en otros programas federales.
A esta empresa se le adjudicaron contratos como:
- 4.6 millones de pesos para una obra en Santiago Apoala, con un domicilio fiscal que resultó ser una vivienda particular en Veracruz
- 1.3 millones de pesos en la colonia Las Palmas, mediante procesos de contratación opacos
- A esto se suma la compra de un software por 12 millones de pesos a una empresa sin operaciones reales
Mientras las comunidades mixtecas claman por pipas de agua, el director Neftalí López Hernández —originario de Nochixtlán— presume hoy una camioneta GMC Denali Ultimate 2025, cuyo valor factura supera los 2 millones de pesos. Fuentes internas señalan que el ascenso y la impunidad de López Hernández se deben al respaldo de su cuñada, Vilma Martínez Cortés, actual Secretaria de Bienestar. Este esquema de nepotismo ha blindado también a la directora administrativa, Persilia Calvo Ramírez, y a su colaborador Noel Ignacio Arrazola, señalados por ejercer un “régimen de terror” contra los trabajadores de base.
Así también, en la Dirección de Planeación, a cargo de Israel Palacios Villalpando, se denuncian cobros de “mochadas” de entre 20 mil y 50 mil pesos a autoridades municipales por la validación de proyectos, presuntamente operados por Orlando Jiménez López, Jefe del Departamento de Estudios Geohidrológicos.
La nómina también sirve para premiar la lealtad personal sobre la eficiencia:
Nadia Paz Ignacio, secretaria de planeación, es señalada por laborar solo cuatro horas diarias y gozar de impunidad total por su cercanía con el Director General.
Mario Miguel Sánchez Celaya, Jefe del Departamento de Enlace Presupuestal e Integración de Expediente, y Karen Velasco, acusados de ser “consentidos” con sueldos altos que evaden los tequios obligatorios para el resto del personal.
En el área de servicios materiales, Orlando Vásquez Sánchez es denunciado por otorgar privilegios y vehículos oficiales para uso personal de su pareja, Erika Sanabria.
Ante este escenario de desvíos, empresas factureras y maltrato laboral, la ciudadanía y los trabajadores exigen la intervención inmediata de la Auditoría Superior de la Federación y la Fiscalía Anticorrupción.