La Movilización Progresista Global: ¿Respuesta estratégica ante el auge de la derecha?
En un escenario geopolítico marcado por la polarización, nuestro país ha oficializado su participación en la Movilización Progresista Global, un encuentro internacional que busca articular una respuesta organizada frente a nuevos escenarios políticos, económicos y militares internacionales.
México: Pieza clave del engranaje progresista
La participación de México es fundamental en este foro. Junto a Brasil, Colombia y Uruguay, nuestro país se ha consolidado como un motor central de un bloque que representa, aproximadamente, el 69% de la economía de América Latina.
La presidenta de nuestro país, Claudia Sheimbaum Pardo, considera la participación de México como un acto de soberanía que busca construir una agenda democrática que blinde a la región frente a las presiones externas. Para el gobierno mexicano, el objetivo es claro: Fortalecer la capacidad de negociación conjunta, de tal manera que se contrarreste el peso de las políticas impuestas desde fuera.
Y como siempre, los políticos mercenarios, en voz de Alejandro Moreno Cárdenas,dirigente de lo que resta del PRI, haciendo eco de los mandatos de EEUU, quieren deslegitimar esta participación. En declaraciones recientes, Moreno Cárdenas calificó la participación mexicana como un “retroceso diplomático y un capricho ideológico”. El dirigente priista señaló: “Es inaceptable que este gobierno sacrifique nuestra relación estratégica con nuestros socios naturales para ir a abrazar agendas que solo buscan el aislamiento internacional. Al sumarse a este bloque, México está enviando una señal de hostilidad hacia quienes son nuestros principales aliados comerciales, poniendo en riesgo la seguridad nacional y la estabilidad económica del país bajo una retórica obsoleta”.
Para el líder del PRI, luchar por la soberanía nacional y la independencia económica, es obsoleto. Señala que la postura del gobierno mexicano es alinearse con modelos que, a su juicio, han demostrado ser ineficaces y perjudiciales para el desarrollo democrático ¿El neoliberalismo, por ejemplo?
Un choque de intereses, hasta de clase.
Para los intereses de la clase trabajadora, siempre es un avance que las fuerzas democráticas, patrióticas, progresistas, antimperialistas y revolucionarias se coordinen, pues es la estrategia válida para enfrentar el poder de los monopolios y el avance de la derecha fascista en el interior de cada pais. Para los defensores de la oligarquía- aunque a veces también sean trabajadores-su deber es atacar y destruir todo intento que vaya en ese camino. Es indiscutible que esa unidad es, en este escenario internacional, muy necesaria pues, en América Latina, el llamado “Escudo de las Américas”, iniciativa de seguridad respaldada por Estados Unidos y apoyada por países como Argentina, Chile, Panamá y El Salvador, es una herramienta de injerencismo disfrazada de lucha contra el narcotráfico. No es, como lo entienden los reaccionarios, un esquema de cooperación indispensable.
Esperemos que los resolutivos de la Movilización Progresista Global, sea un golpe para esas posturas retrógradas. Al parecer así será, pues, con una asistencia que ya alcanza los 3,000 delegados —entre jefes de Estado, líderes sindicales y representantes de movimientos sociales—, se mantiene como el escenario donde se definirá, al menos en el discurso, el futuro de la lucha democrática latinoamericana frente a la configuración de poder global de los próximos años.
Lo ideal es transitar de posturas antineoliberales a posturas antimperialistas. De todos modos, será un paso importante para la lucha por mejores sociedades.
Pa Lante siempre.