El derroche de recursos de Vilma Martínez Cortés
Carmen Martínez.
Vilma Martínez Cortés sigue con sus aspiraciones políticas a la gubernatura de Oaxaca intactas, pese a las críticas que ha tenido su gestión al frente de la Secretaría de Bienestar, Tequio e Inclusión (Sebienti).
Y es que, desde el año pasado, se ha señalado que Martínez Cortés tiene la intención de ser la próxima Gobernadora de Oaxaca en 2028, buscando así dejar su nombre en letras doradas al ser la primera mujer en ese cargo.
Sin embargo, la propia historia pone en duda si es realmente la opción más idónea para la contienda electoral, a pesar de que faltan aún dos años para estas votaciones; porque su pasado y su presente lo pueden cobrar facturas muy altas.
Ejemplo de ello viene desde que asumió por primera vez la Presidencia Municipal de Santo Domingo Tehuantepec, ya que en reiteradas ocasiones, los ciudadanos de esta localidad del Istmo le reclamaron sus falsas promesas de campaña sobre obras y seguridad.
Pese a ello, logró la reelección, presuntamente con la ayuda de aliados y grupos afines dentro de los comités vecinales, quienes promovieron su imagen en plena campaña; tal como lo denunciaron en ese entonces los vecinos del Fraccionamiento La Noria, a quienes Vilma Martínez les incumplió con el suministro de agua potable.
En mayo de 2021, los habitantes de dicha demarcación acusaron que Martínez Cortés estaba politizando el asunto del agua potable, pues el mismo comité vecinal metió “mano negra” al equipo del Sistema de Agua Potable para que el vital líquido no llegara a cada hogar en el Fraccionamiento.
Pero la polémica contra la gestión de Vilma Martínez siguió en el 2024, cuando estaba por concluir con su segundo mandato en el Ayuntamiento de Tehuantepec; en ese entonces, se le señaló de dejar una deuda millonaria que causó el embargo de las cuentas de los regidores salientes por parte del Sistema de Administración Tributaria (SAT) y que fue heredada al Cabildo entrante.
Por esas fechas, una regidora electa dijo en redes sociales que si bien ese adeudo data del año 2011, la administración de Vilma Martínez tuvo seis años para resarcir esa deuda que se tenía, pero por el contrario, en dicho periodo se dejó crecer, lo que provocó que los regidores afectados fueran embargados en sus cuentas y presentaran adeudos ante el SAT.
Luego de dejar la Presidencia Municipal de Santo Domingo Tehuantepec tras dos trienios, Martínez Cortés sumió la titularidad de la Sebienti, donde se le ha señalado desde el inicio de su gestión el condicionar la entrega de apoyos a los ciudadanos que tienen necesidades.
Esto se suma a la más reciente controversia que encabezó, luego que fuera ventilada viajando a bordo de una camioneta de alta gama durante su gira por la región del Istmo de Tehuantepec, donde tenía que entregar apoyos a grupos vulnerables.
Su explicación ante tal derroche fue que se trató de una camioneta rentada, por lo que su uso fue una medida temporal y necesaria por cuestiones de logística; el motivo de no haber rentado una unidad más austera lo sustentó con la supuesta cantidad de personas que la acompañaron en esa gira de trabajo.
Sin embargo, esta explicación no convenció a la ciudadanía, quien ahora lamenta que pese a estas polémicas e irregularidades en sus cargos públicos, siga promoviendo su imagen en miras del 2028, pero “fingir austeridad” no le bastará para asegurad el triunfo.