Todos los derechos reservados Acierta.mx 2024

No todo lo que parece leche para niños lo es: Profeco puso estas bebidas bajo la lupa

Hay productos que entran a la lonchera con la tranquilidad que da una palabra escrita al frente del envase: leche. Una cajita sabor chocolate, fresa o vainilla parece resolver, en segundos, una decisión cotidiana de cientos de madres, padres y cuidadores. Pero cuando esa promesa se contrasta con laboratorio, el resultado deja menos certezas.

Eso fue lo que revisó el Laboratorio Nacional de Protección al Consumidor de la Profeco en su estudio más reciente sobre leches saborizadas para niñas y niños. El análisis incluyó 32 productos adquiridos en noviembre de 2025 y evaluados entre noviembre de 2025 y febrero de 2026 para verificar contenido neto, parámetros normativos, aporte nutrimental, contenido energético, tipo de grasa y cantidad de azúcares.

El hallazgo central no está en un sabor aislado ni en una marca única, sino en algo más de fondo: no todo lo que se vende como leche responde por completo a esa idea. En sus conclusiones, Profeco señala que seis productos se denominan como “leche saborizada”, pero contienen grasa vegetal; es decir, se presentan ante el consumidor bajo una lógica láctea que, al revisarse con detalle, ya no resulta tan simple. Además, seis productos contienen más azúcares de los que declaran en la etiqueta.

Cuando la palabra leche ya no alcanza

Profeco verificó que las denominaciones de leche se ajustaran a la norma, revisó el etiquetado comercial y sanitario y comprobó si la información ostentada fuera veraz y no confundiera sobre la composición del producto. No se trató solo de mirar sellos al frente, sino de contrastar lo que prometen los envases con lo que realmente contienen.

En ese proceso, seis bebidas quedaron señaladas: se presentan como leche saborizada, pero contienen grasa vegetal. En la conclusión visual del estudio aparecen tres versiones de Vaca Blanca —fresa, vainilla y chocolate— y tres de Great Value —fresa, vainilla y chocolate— dentro del apartado, “no es leche”.

No se trata solo de si una bebida gusta más o menos, ni de si es más barata o más cara. Se trata de que un producto puede ocupar en el imaginario del consumidor el lugar de una leche infantil cuando, en realidad, su composición introduce otro tipo de grasa.

En fresa, por ejemplo, Vaca Blanca aparece con grasa vegetal y 12.1 gramos de azúcares por cada 100 mililitros; Great Value deslactosada sabor fresa también figura con grasa vegetal. En vainilla ocurre algo similar con Vaca Blanca y Great Value, y en chocolate se repite con ambas marcas. Azúcar: el otro punto que el estudio no deja pasar

Azúcar: el otro punto que el estudio no deja pasar

La segunda observación del estudio está en la información nutrimental. Profeco identificó seis productos que declaran menos azúcares de los que en realidad contienen.

Los casos señalados fueron Kellogg’s All Bran vainilla deslactosada, que declara 3.0 g de azúcar por 100 ml y contiene 4.8 g; Kellogg’s Zucaritas vainilla deslactosada, que declara 2.7 g y contiene 4.6 g; Kellogg’s Choco Krispis chocolate deslactosada, que declara 2.8 g y contiene 4.6 g; además de tres presentaciones de Vaca Blanca: fresa, que declara 4.6 g y contiene 12.1 g; vainilla, que declara 4.6 g y contiene 11.0 g; y chocolate, que declara 4.6 g y contiene 10.9 g.

Profeco explica que el consumo de este tipo de productos ha crecido en parte porque se comercializan en sabores como fresa, chocolate y vainilla, lo que los vuelve más atractivos para el paladar infantil. La categoría, en otras palabras, no se sostiene solo por su perfil nutrimental, sino por su capacidad para hacer del sabor una vía de entrada al consumo diario.

Profeco señala que la mayoría de ellos no presentan sellos de nutrimentos críticos porque adicionan menos azúcares o no adicionan. También recuerda que la leche deslactosada sabe más dulce porque, al quitarle la lactosa, esta se transforma en glucosa y galactosa, azúcares que son más dulces que la lactosa original.

Ese punto es clave porque ayuda a leer mejor el anaquel. Que un producto no tenga sellos no significa automáticamente que sea impecable, sino que responde de otra manera a la fórmula y al etiquetado. En esta categoría, varias de las presentaciones deslactosadas tienen cifras de azúcar menores que muchas versiones convencionales, pero eso no vuelve innecesaria la revisión fina de su composición, su precio y la veracidad de lo que declaran.

Nota de origen: https://www.eleconomista.com.mx/bistronomie/parece-leche-ninos-profeco-puso-bebidas-lupa-20260416-808878.html

Fuente original de fotografía: iStock.

Share With:
Rate This Article

demo@demo.com

No Comments

Sorry, the comment form is closed at this time.