Benjamín Robles y su monopolio político dentro del PT
Luis Carrasco.
En fechas recientes, el diputado federal Benjamín Robles Montoya ha querido acaparar los reflectores tanto en Oaxaca como en el resto del país, tras la jornada por la Revocación de Mandato que ocurrió en el estado el pasado 25 de enero.
Esta estratagema del militante del Partido del Trabajo (PT) es una constante para mantenerse con vida dentro de la política, ya que, pese a ocupar en varias ocasiones curules tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado de la República, poco o nada ha hecho por las y los oaxaqueños.
Y es que su intención no es mejorar las condiciones de vida en el estado de Oaxaca, sino seguir viviendo del Erario, ya sea a su nombre o al de su propia familia, ya que tanto él como su esposa, Maribel Villalobos, se han adueñado del PT para hacer y deshacer al partido a su antojo.
Cabe recordar el conflicto interno que se vivió en el PT hace un par de años, toda vez que Benjamín Robles se negaba a aceptar a Lenin López Nelio como dirigente del partido en Oaxaca, lo que terminó en una lucha de egos por ambas partes, y la división de la militancia petista.
Como era de esperarse, los aliados a Robles Montoya desde ese momento, han conseguido desviar a la justicia y seguir dentro de la política pese a su negro historial; como es el caso de Dante Montaño Montero, quien pese a estar en la lista de violentadores políticos de mujeres, hoy tiene un curul en el Congreso del Estado.
Otro caso similar es el del propio hijo de Benjamín Robles, Luis Alonso Robles Montoya, quien ha sido secretario particular de diputados federales, y el año pasado, se dio a conocer que su padre lo puso como secretario técnico en la Comisión de Infraestructura Ferroviaria del Senado de la República, encabezada por Alejandro González Yáñez, también del PT, donde percibe una remuneración de 81 mil pesos mensuales, cifra que multiplica varias veces el salario mínimo.
También, hace dos años, Robles Villalobos ya había ocupado el cargo de director de acuerdos políticos con los congresos locales en la Secretaría de Gobernación, con un sueldo de 66 mil pesos. No conforme con ello, en sus redes sociales, el hijo de Benjamín Robles también presume ser consultor en la Comisión Federal de Electricidad (CFE), pero lo que se le olvida mencionar en su currículum, es que en el año 2008, se le señaló como responsable de un accidente ocurrido en la colonia Volcanes de la capital oaxaqueña.
En dicho percance, un hombre identificado como Irving Echeverría Cervantes, perdió la vida, y se determinó que Luis Alonso Robles conducía bajo los efectos de enervantes y a exceso de velocidad; sin embargo, la posición política de Benjamín Robles facilitó que su hijo no fuera procesado por este delito, y hoy no solo goce de libertad, también de preferencias dentro de la política nacional, gracias al monopolio de la familia Robles Villalobos en el PT.