Exceso de velocidad provocó tragedia ferroviaria en Nizanda: FGR
La Fiscalía General de la República (FGR) informó que el exceso de velocidad fue el principal factor que provocó el descarrilamiento del tren ocurrido el pasado 28 de diciembre en el kilómetro Z230+290 de la ruta Salina Cruz–Coatzacoalcos, en el poblado de Nizanda, Oaxaca, dentro del Corredor Interoceánico. De acuerdo con el informe inicial presentado este lunes 27 de enero, el tren circulaba a 65 kilómetros por hora en una zona donde la velocidad máxima permitida era de 50 kilómetros por hora, según los registros obtenidos de la caja negra de la locomotora.
Durante un mensaje oficial, la FGR expresó su solidaridad con las víctimas y las familias de las personas fallecidas, y aseguró que se trabaja con todas las capacidades institucionales para garantizar justicia. Desde el primer día del siniestro, personal ministerial federal, peritos y elementos de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) se trasladaron al lugar de los hechos para iniciar la carpeta de investigación, atender a las personas lesionadas, trasladar a las víctimas mortales y realizar diligencias técnicas y periciales.
Entre las acciones realizadas destacan inspecciones a la vía férrea en un tramo de cinco kilómetros antes y después del punto del descarrilamiento, revisiones al tren —integrado por dos locomotoras y cuatro coches—, recolección de indicios con cadena de custodia, verificación del sistema de acoplamiento, levantamientos topográficos y el aseguramiento de la caja registradora de eventos, conocida como caja negra. Asimismo, se analizó toda la documentación normativa y técnica relacionada con la operación ferroviaria.
La Fiscalía precisó que no se encontraron daños previos en la infraestructura ferroviaria ni fallas mecánicas en el tren que pudieran haber puesto en riesgo su operación. Peritajes especializados confirmaron que los rieles, durmientes, balasto, sistemas de frenado y mecanismos de acople se encontraban en condiciones adecuadas, lo que descarta fallas estructurales o técnicas ajenas al siniestro.
El análisis de la caja negra reveló que el tren alcanzó velocidades de hasta 111 kilómetros por hora en tramos rectos, donde el límite era de 70 kilómetros por hora, y que en la curva donde ocurrió el descarrilamiento mantenía una velocidad constante de 65 kilómetros por hora. La FGR explicó que, debido al peso aproximado de 400 toneladas del tren, el exceso de velocidad incrementó de forma significativa la fuerza centrífuga, lo que provocó que la unidad saliera de las vías y volcara.
Con base en estos elementos, la Fiscalía determinó ejercer acción penal por la probable comisión de los delitos de homicidio culposo y lesiones culposas, al considerar que las personas responsables de la operación del tren incumplieron la normatividad vigente. Las investigaciones continúan para descartar otros posibles factores, mediante estudios adicionales de topografía, geometría de la vía, calidad de materiales e interacción rueda-riel.
Finalmente, la FGR informó que mantiene una Mesa Permanente de Atención a Víctimas en coordinación con diversas dependencias federales, con el objetivo de garantizar la reparación integral del daño. La institución reiteró que continuará informando a la opinión pública, respetando el debido proceso, y subrayó que su actuación se rige bajo el principio de que “al margen de la ley, nada; por encima de la ley, nadie”.