Boom del trabajo independiente: 1 de cada 4 mexicanos ya vive del freelance
Durante el tercer trimestre de 2025, México alcanzó un hito histórico en su mercado laboral: la cantidad de personas que trabajan por cuenta propia llegó a su nivel más alto desde que existe la ENOE. Según los datos más recientes del Inegi, entre julio y septiembre el país contabilizó 16.62 millones de independientes, lo que equivale a uno de cada cuatro trabajadores dentro de una población ocupada de 59.5 millones.
El repunte se observa tanto en hombres como en mujeres. De los independientes, 10.34 millones son hombres y 6.29 millones mujeres, cifras que también representan máximos desde 2005. A nivel internacional, el panorama no es muy distinto: en América Latina, casi 30% de la fuerza laboral opera de manera independiente, pero la mayoría carece de redes de protección financiera, de acuerdo con un estudio de MetLife con datos de la Cepal. De hecho, 65% de los freelancers de la región identifica la irregularidad en los ingresos como su mayor preocupación, junto con la falta de seguro médico y coberturas ante imprevistos.
Dentro de este universo, el segmento de empleadores —personas u organizaciones que contratan personal— también marcó récord: 3.68 millones. La mayoría corresponde a hombres (2.8 millones), aunque la participación femenina, con 870 mil empleadoras, alcanzó igualmente su máximo histórico.
La distribución por edades muestra que el grupo más numeroso está entre los 40 y 49 años, con 3.89 millones de trabajadores por cuenta propia. Le siguen quienes tienen entre 50 y 59 años (3.78 millones) y los mayores de 60 (3.77 millones), que representan más de la mitad de los adultos ocupados en ese rango. Entre los más jóvenes, el grupo de 15 a 19 años registró 187 mil independientes, su cifra más alta desde finales de 2021.
A este panorama se suma el impacto de la edad en las oportunidades laborales. Un análisis de Indeed revela que 53% de los mexicanos ha perdido alguna oportunidad de empleo por su edad, y la generación X —entre 45 y 60 años— es la más afectada. La plataforma advierte que estos prejuicios no solo limitan a los candidatos, sino que también privan a las empresas de talento experimentado. Entre los trabajadores de mayor edad, los principales desafíos señalados son: dificultades para adaptarse a cambios internos (46%), resistencia a nuevas tecnologías (43%) y expectativas salariales más altas que las de generaciones más jóvenes (39%).