Disfrutar de la vida sin preocupaciones no está mal, tampoco ir en una escuela privada de prestigio, o gozar del dinero que se generan con el esfuerzo propio o el de sus padres, el verdadero dilema, es si las acciones son genuinas.

El fenómeno de los whitexicans -que deriva de una combinación entre white que significa blanco, y xicans particula de la palabra mexican, que en español significa mexicano-, no es nuevo, pero sigue proliferando a través de las redes sociales.

El término, que al ser traducido al nuestro idioma significa mexicanos blancos, se acuñó luego de que a través de diversas plataformas se comenzara a convertir en un acto popular, tomarse una foto con gente de comunidades indígenas o realizando ‘supuestos’ actos de caridad.

Hoy en día, la inclusión, la lucha contra la xenofobia, la discusión entre los que prefieren carne y los que no, entre los ateos y los creyentes, los derecha y los de izquierda, hacen que la sociedad ponga sobre la mesa los verdaderos actos de caridad y de solidaridad humana.

Los whitexicans, son ciudadanos que se han caracterizado por presentar una doble máscara, ya que mientras se toman fotos con comunidades indígenas le llaman ‘prieto’ o ‘naco’ al de al lado.

Al desconocer la realidad que vive gran parte de la población mexicana, los whitexicans consideran que cualquier crítica a su estilo de vida o forma de ser, es sólo envidia, y es que en un mundo donde si no se trabaja no se sale adelante, ellos son realmente privilegiados.

Nadie critica lo que puedan poseer los whitexicans, si no por el contrario, la incongruencia de sus actos, y es que en un cuestionamiento donde no se sabe si es primero el huevo o la gallina, se desconfía de sus buenas acciones hacia los demás.

Si trabajas mucho, pero criticas el alardeo en redes sobre su supuesta caridad y encima de todo, tu tono de piel es moreno, ¡teme!, porque seguro ‘estás así por que quieres’, y es que en México sobran las oportunidades, ¡claro!

La realidad, es que ocho horas de trabajo mal pagadas diarias y la falta de oportunidades hacen que el mexicano promedio apenas alcance a comprar la canasta básica y tener un lugar -no seguro- en un nivel de educación medio superior al que todos quieren entrar.

Y es que no puedes tomarte fotos con niños indígenas, cuando desprecias a los que están en la calle, o insultas y discriminas a alguien por su color de piel.

Resulta tan absurdo como colgarte una medalla en tu Instagram defendiendo los diseños mexicanos, cuando sólo consumes marcas de diseñadores extranjeros.

Este fenómeno social, alude a las dobles máscaras, a la doble moral, a lo falso de las plataformas sociales, al engaño con el que tratas a quien en una imagen le das la mano, y no, no es un fenómeno exclusivo de los whitexicans.

Así que ya sabes, un día puedes ser un ‘prieto en aprietos’ y al otro, ser un auténtico whitexican.

Vía Reporte Índigo.