Carmen Martínez.

Con el debate que ha surgido desde hace varios meses en torno a la Reforma Electoral promovida por el presidente Andrés Manuel López Obrador, la diputada Mariana Benítez Tiburcio aseguró que Morena busca que se avale su proyecto contra el Instituto Nacional Electoral (INE), teniendo como estandarte la austeridad, ya que se dice habría un ahorro de más de 20 mil millones de pesos; pero esta política austera está lejos de la realidad.

“Si tanto preocupara el dinero no tendríamos que estar pagando con nuestros impuestos este proyecto monumental que le interesa mucho al presidente más que a nadie, este proyecto faraónico del Tren Maya, que tan solo nos va a costar 20 mil millones, pero no de pesos, sino de dólares”, señaló Benítez Tiburcio.

Otro ejemplo, dijo, es el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, que tuvo un costo superiro a los 400 mil millones de pesos, y que actualmente se encuentra en sus niveles más bajos de operación; o la fallida consulta de revocación de mandato, que implicó un gasto de mil 600 millones de pesos, para que al final no se validara por la poca participación de la ciudadanía.

“Pero a ver, ¿qué es lo más importante de esta reforma de 18 artículos constitucionales y nueve transitorios? Pues primeramente van por el Instituto, por los consejeros electorales, por el propio Tribunal Electoral, propone un nuevo modelo de comunicación política con menos tiempo, el financiamiento a los partidos políticos que ya no sea público sino privado”, explicó Mariana Benítez.

Específicamente en este último rubro, la diputada oaxaqueña dijo que tendría implicaciones negativas en el desarrollo político del país, ya que el sector privado tendría la puerta libre para financiar las campañas electorales, en donde inclusive los propios grupos delincuenciales podrían intervenir en el financiamiento de los partidos, y sin rendir cuentas a nadie.

Por ello, Benítez Tiburcio reiteró que, en caso de ser aprobada la Reforma Electoral de López Obrador, un consejero del INE ya no será “el que tenga más atributos técnicos, el que tenga una trayectoria académica, un experto electoral, sino que ahora va a ganar el más popular, al que le aplaudan más, y ya se imaginan quién va a ganar la mayoría de estas candidaturas”.