Por orden presidencial, el control sobre el conflicto en la Selva Lacandona recayó en los titulares de Segob y de Sedatu, Olga Sánchez Cordero y Román Meyer respectivamente, quienes ayer en Bucareli trasmitieron esa instrucción a los miembros del gabinete involucrados.

Lo anterior implica el congelamiento de las propuestas de derogar el decreto de protección ambiental y de dividir la selva en tres fragmentos, impulsadas por la Semarnat, encabezada por Víctor Toledo, y por el procurador agrario Luis Hernández Palacios Mirón.

Un miembro adicional del gabinete, enviado directamente por el Ejecutivo, fue nada menos que Esteban Moctezuma, secretario de Educación, quien dio fe del cumplimiento de las instrucciones superiores. Con Moctezuma como testigo, Sánchez Cordero y especialmente Román Meyer (Sedatu), toman la batuta de este conflicto que amenazaba con extinguir la Selva Lacandona.

“Estuvo muy bien, allí vamos”, dice en tono alegre Chamkin Chambor Kim, representante lacandón que cumple hoy, viernes, tres días en la capital. “Nos atendió Diana (Álvarez Maury, subsecretaria de Desarrollo Democrático) y la línea está dada, ya está la instrucción de Andrés Manuel López Obrador), allí vamos por buen camino; en una semana lo van a ver entre instituciones de gobierno”.

En diez días, informa el lacandón, serán nuevamente convocados, pero la subsecretaria les aseguró que en la reunión quedó claro que las propuestas “particulares” de las dependencias ya no podrán seguirse trabajando.

Chamkin Chambor refutó nuevamente la intención de Semarnat de derogar el decreto de protección a la Reserva Integral Montes Azules para crear un espacio biocultural, “eso ni existe”, señala y reitera que el interés de los lacandones es evitar que la selva termine depredada por ganaderos.

El asesor jurídico, Roger Heli Díaz, quien encabeza la defensa lacandona ante la Procuraduría Agraria, comentó que los temas de fondo, los terrenos comunales que comunidades tzeltales y choles quieren abrir a la agricultura y a la ganadería, quedarán pendientes hasta dentro de 10 días.

“Pero el señor Presidente ya puso orden, que no puede caminar sola la Semarnat y la Procuraduría. Hubo reunión a puerta cerrada, encabezada por la secretaria de Gobernación y estuvieron la procuradora del medio ambiente, el procurador agrario, el titular de Pueblos Indígenas, una representación de Víctor Toledo (no se pudo confirmar su asistencia) y el secretario de Gobierno estatal chiapaneco Brito Mazariegos”, relató el abogado agrarista.

Los lacandones y su representante legal vieron con buenos ojos lo sucedido ayer en Bucareli, pero antes de partir de regreso a la Selva Lacandona, dejarán una petición por escrito a Gobernación indicando que no debe retrasarse la solución al conflicto. “Es urgente la reunión de continuidad, no debe pasar de noviembre, porque los tiempos son determinantes, los lacandones tendrían que demandar en la vía jurídica sus derechos si el diálogo no avanza”, comentó el abogado.