Luis Carrasco.

Teniendo como aliado a Wilbert Santiago Valdivieso al interior de la Sección 22, Salomón Jara Cruz busca obtener la candidatura a Gobernador de Oaxaca por parte de Morena, por lo que ha sido la mano negra detrás de las últimas movilizaciones de los normalistas, activistas y organizaciones sociales; ya que aún tiene la esperanza de obtener dicha candidatura a pesar de las malas jugadas que le ha hecho recientemente a su máximo líder, Andrés Manuel López Obrador.

Y es que Salomón Jara cayó de la gracia de AMLO por jugar las contras a su compadre y candidato a gobernador en Guerrero, Félix Salgado Macedonio, lo que facilitó que el Instituto Nacional Electoral (INE) y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), rechazaran su candidatura.

Sin embargo, Jara Cruz sigue con su ambición de poder y buscará la gubernatura de Oaxaca, ahora con el uso de la violencia que generaron en fechas pasadas pseudonormalistas, en donde no solo provocaron agraviar a la sociedad, también cumplieron con el objetivo de vandalizar oficinas, golpear periodistas, amagar a medios de comunicación, robar mobiliario y los cheques de la quincena de los maestros; todo ello por órdenes del senador morenista, a través de Wilbert Santiago.

Igualmente, se descubrió la relación del secretario de Propaganda de la Sección 22 con la facción de Morena que representa Salomón Jara y sus organizaciones delincuenciales, como el Frente Unido de Comunidades Oaxaqueñas (FUCO), vinculada al presidente municipal de San Blas Atempa, Antonino “Nino” Morales Toledo, reiteradamente señalado por su presunta relación con huachicoleros en la región del Istmo de Tehuantepec.

Incluso, Wilbert Santiago se alió con Juan González, actual director del Centro Regional de Educación Normal de Oaxaca (CRENO), quienes operaron para grupos magisteriales cilindreados por Rogelio Vargas Garfias de la ultra radical Unión de Trabajadores de la Educación (UTE) y por los exdirigentes Luis Fernando Canseco Girón, de Praxis; Ezequiel Rosales Pacheco, de Chispa Clasista y Erangelio Mendoza González, jefe de Supervisores, quienes integran la alianza perversa conocida como “La Mini Amplia” y están confrontados con los actuales dirigentes de la CNTE en el estado.

Se supo también de los lazos que mantiene la UTE con Flavio Sosa Villavicencio, quien se hiciera famoso en el conflicto del 2006, en el que participó activamente como integrante de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), paradójicamente después de ser el representante de la extrema derecha en el estado con Vicente Fox; y quien recientemente también dijo buscar la gubernatura en el estado, como si la violencia que ejerce fuera el principal requisito para ser candidato.

Todos ellos planearon y operaron una asonada con claros intereses sindicales, políticos y electorales, con la mira en las elecciones para diputados y presidentes municipales de este año y la de gobernador, del que viene; mediante estrategias de guerrilla urbana, buscaron la supuesta represión del Estado para propiciar su anhelada intervención policiaca, el pretexto para tratar de incendiar la capital con sus bombas molotov, las movilizaciones de sus grupos radicales y, después, extender su escalada de violencia sin sentido a todo el estado; un escenario parecido al del 2006, pero no les funcionó la estrategia de provocar a la fuerza pública, por lo que debieron cesar en sus intentos.

Lo único que lograron fue que todos los oaxaqueños conocieran quiénes son y sus mezquinos y perversos intereses que los mueven, sin importarles el agravio a la sociedad y la economía local, con tal de saciar su desmedida ambición por el poder y el dinero.

Utilizan organizaciones sociales que lo único que hacen es pedir millones de pesos para sus grupos parasitarios y para que ellos, sus parientes y sus incondicionales, sigan mamando de la ubre oficial; mismo caso que pasó con los porros pseudonormalistas, a quienes no les dieron más de lo que ya les habían ofrecido un mes antes, simple y sencillamente porque todas sus peticiones fueron atendidas con anticipación, como lo demostraron la SEP y el IEEPO.

Todo esto, también dejó a la luz el hecho de que sus supuestas demandas no eran un tema educativo, y tampoco tenían argumentos válidos para sus movilizaciones, como tampoco los tienen para las siguientes “jornadas de lucha” que ya amenazaron con hacer tanto normalistas como las organizaciones sociales adheridas a Salomón Jara, la Sección 22 y más.

Ante la irracionalidad prevaleció el diálogo, ante la violencia y la agresión a la sociedad, el Gobierno Estatal procuró que no se dieran las condiciones para que creciera este artificial conflicto, provocando mayores costos sociales, políticos y económicos, manteniéndose firme en su postura de no hacer uso de la fuerza pública; y ante esta negativa, a los grupos de choque no les dieron otra salida más que acceder al diálogo y después aceptar las demandas que ya habían sido cumplidas con anterioridad.

A Salomón Jara Cruz y su títere Wilbert Santiago, no les quedará otra que buscar una nueva estrategia para obtener la tan anhelada candidatura a Gobernador, aunque es casi un hecho que el senador no la obtenga con Morena, esto por jugarle chueco a López Obrador en sus intereses políticos en otros estados; antes de buscar ser candidato a través de la violencia, Jara Cruz deberá doblar las manos ante su máximo líder y obtener su perdón.