El termómetro marca más de 30 grados en Mérida, Yucatán. En las tribunas del campo de los Azulejos de Tamanché, todos aguardan por el histórico debut de Rosi del Castillo, la primera mujer en debutar en una liga profesional de varones en México.

Algunos aficionados se preguntan “por qué está aquí si es mujer”, “esto es un deporte de hombres”; sin embargo, la mujer que más duro lanza en el país (rectas de hasta 78 millas por hora), subió a la lomita, con nervios, pero segura de que haría un buen papel en la Liga Meridana.

Al frente, el mejor jugador con el mango de los Senadores de la Morelos, el cuarto bate, Willy Castro, y casa llena con dos outs; vaya forma de iniciar en el profesionalismo. Sin un plan de lanzamiento, la poblana subió a tirar sus armas: recta, curva, cambio y sinker.

“Recuerdo que todo el mundo gritaba mi nombre. Oswaldo Morejón (quien la invitó y manager de los Azulejos), al momento de decirme que entraría, confió en mí porque enfrente tenía un cuarto bate y había casa llena. Me dijo que podía hacerlo, que no me pusiera nerviosa y que hiciera las cosas como sé hacerlas”, dijo del Castillo para La Razón.

Al final, pudo sacar la entrada. Sus números, en un tercio, fueron seis bateadores, tres hits, dos carreras, regaló una base y tiró un wildpitch, en su debut en el profesionalismo.

El proceso para su debut fue rápido. Dos semanas antes de que sucediera, Morejón la llamó para comentarle la posibilidad de jugar en una liga que “había jugadores profesionales y exjugadores profesionales y le contesté que sí, pero me dijo que lo hablara con mis papás para ver si me dejaban jugar y que él iba a hablar con la directiva de allá”.

“A la siguiente semana me volvió a llamar para decirme que la directiva sí aceptaba que yo participara en esa liga, hablé con mis papás y me dijeron que sí. Me confirmó un martes y el viernes ya estaba en Mérida, y el sábado me dijeron que tenía que hacer una prueba en la Liga Instruccional, en donde querían ver si tenía las facultades”, agregó.

Antes de su presentación, tuvo que probarse en la Liga Instruccional, en donde están los prospectos hombres más avanzados; pasó la prueba y pudo debutar en la Meridana.

Rosi se describe como “disciplinada, perseverante y dedicada”. Juega beisbol desde los tres años y le pidió a su mamá participar en el Rey de los Deportes para seguir el ejemplo de su hermano.

“Era la única niña en el equipo. Estuve jugando en la Liga Ignacio Zaragoza hasta los 16 años, con hombres; había una que otra niña, ya sea en mi categoría o en categorías más bajas, pero siempre jugando con hombres”, confesó la pelotera de 22 años, quien actualmente figura en la selección  del Premundial como lanzadora.

Del Castillo asegura que nunca se ha sentido intimidada por competir en contra de hombres. Actualmente juega con los Rookies de Dolores Hidalgo, con los que ha sido tetracampeona en la Primera Fuerza de Puebla, una liga varonil.

  • El Dato: Marlene Lagunes fue la segunda mujer en debutar en una liga profesional masculina de béisbol, el pasado 11 de noviembre de 2018 en la Liga Invernal Veracruzana.

“Que las mujeres jueguen softbol y no beisbol tiene que ver con el machismo. Hacen a un lado a las mujeres y no las creen capaces de jugar este deporte. Les dicen que como son mujeres, no pueden hacer las cosas. Dicen ‘que es deporte para hombres’ y muchas cosas así”, aseveró la también bateador designada con México.

A pesar de jugar en el semiprofesionalismo y recibir una pago por ello, asegura que no es lo suficiente como para poder vivir del béisbol. Su actividad deportiva la complementa con una escuela en San Andrés Cholula en donde enseña a los niños los fundamentos de su deporte. También estudia una licenciatura.

“Ahorita tomé el primer semestre en Nutrición y Tecnología en Alimentos y lo terminé en mayo. Me salí para retomar el segundo semestre en enero (…) Entonces decidí retomar hasta enero y mientras tanto estoy en el certificado en Nutrición Deportiva en línea” aseveró finalmente Rosi del Castillo Alarcón.