Era todo o nada para Rommel Pacheco. Exprimía cada momento en la Villa Olímpica para llevarse recuerdos de sus últimos Juegos Olímpicos. En Tokio cumplía su cuarto ciclo olímpico y quería su medalla. Las cosas le iban bien al superar las fases previas para alcanzar la final en el trampolín. Un error en un giro, un fallo cuando menos debía ocurrir se presentó en la presentación del mexicano en el penúltimo salto. Pacheco, entre lágrimas, terminó en el sexto lugar. Los aplausos de sus colegas fueron un consuelo insuficiente para la perseverancia del veterano clavadista.

En el primer salto Pacheco lo hizo muy bien con una sonrisa inicial: 83.30 puntos y se ubicó en el cuarto sitio. Los primeros dos sitios fueron de los chinos Siyi Xie y Zongyuan Wang, quienes se hicieron con los primeros dos lugares. La batalla era por el tercer lugar. El segundo clavado le hizo perder el agrado de los jueces quienes lo calificaron con 63.000, eso le llevó a caer al séptimo lugar. El tercer intento del mexicano mejoró hasta alcanzar el agrado medio con 73.10 y subió al sexto. La cuarta ronda le hizo mejorar con un salto de 79.20 y subió el escalón al quinto lugar. Había esperanzas de mantener el subidón. En el penúltimo salto pagó un error en el clavado, sumó 33.25 puntos y cayó a la novena posición. El último clavado en la carrera de Pacheco rayó en un clavado perfecto: 96.90. No fue suficiente para pelear el bronce que ganó el británico Jack Lauugher.

La historia de Rommel Pacheco (Mérida, 35 años) terminaba en Tokio 2020 pasara lo que pasara. El mexicano lo tenía bien decidido y planeado. Quería competir en sus cuartos Juegos Olímpicos y ganar, por una vez de todas, la medalla. Con 19 años asistió a sus primeros Juegos en Atenas 2004 y terminó en el décimo lugar. En Beijing 2008 finalizó octavo, en 2012 no se clasificó y en 2016, en Río, terminó séptimo en la prueba individual y quinto en sincronizados. Pacheco ha ganado tres oros y dos platas panamericanas. En 2016, el saltamontes Pacheco se encumbró al ganar el oro en el campeonato del mundo. En sus últimos Juegos se superó a sí mismo para terminar sexto.

Osmar Olvera (Ciudad de México, 17 años) tuvo un estreno complejo en los Juegos Olímpicos. En la prueba preliminar el mexicano se metió a las semifinales. La competencia fue muy dura desde el inicio. Olvera se quedó en la novena posición entre los 29 competidores. Solo 18 podían clasificarse. El juvenil mexicano, que se entrenó en Nuevo León, se ganó su boleto frente al experimentado Yahel Castillo. Osmar Olvera es tricampeón panamericano en las competencias juveniles. En las semifinales, se le complicó la clasificación desde los primeros saltos que le costaron escalar posiciones. Terminó decimocuarto, a dos sitios de meterse a la gran final.

Hasta el momento, la delegación mexicana de clavados suma la medalla de bronce Alejandra Orozco y Gabriela Agúndez en la plataforma de 10 metros. Y también celebra tres cuartos lugares con Carolina Mendoza y Lolita Hernández; Kevin Berlín y Diego Balleza; Juan Celaya y Yahel Castillo. La mexicana Arantza Vázquez, de 18 años, terminó sexta en su estreno en la élite.

El carismático Rommel Pacheco hizo de sus redes sociales la ventana perfecta para saber de él. Se convirtió, en tiempo récord, en todo un personaje A Pacheco, tras despedirse de la fosa acuática, le espera el ruedo político cuando asuma como diputado del partido conservador PAN. El perseverante clavadista se ha despedido.

Nota de origen: https://elpais.com/mexico/2021-08-03/el-tenaz-rommel-pacheco-se-retira-de-los-clavados-sin-medalla-olimpica.html

Fuente original de fotografía: Reuters.