Rosario Santaella

Así como la pandemia por el COVID-19 no cesa en Oaxaca, la ambición política tampoco, y muestra de ello es la realización de la “Asamblea por la Transformación de #Oaxaca. ¡Que el Pueblo Mande!”, la cual es llevada a cabo por una corriente morenista.

En un franco protagonismo electoral y en busca de colocarse para un nuevo puesto desde donde sangrar a Oaxaca, el actual diputado Daniel Gutiérrez Gutiérrez, el ex perredista Francisco Martínez Neri y líder de facción del FALP, Gervasio García, aglomeran a cientos de “acarreados” a una supuesta reunión para manifestar su apoyo a la 4T y al Presidente.

Importándoles poco a nada que Oaxaca este por regresar a Semáforo Rojo por la gran cantidad de contagios del nuevo coronavirus y la saturación hospitalaria, estos personajes “chapulines de la política”, quieren mantener sus privilegios.

Como el PRD de donde surgieron ahora no tiene presencia, saltaron a Morena como cambiarse de simples calcetines, algunos como Martínez Neri y Gutiérrez Gutiérrez buscan una presidencia municipal, en el caso del primero la de la capital o en su caso alguna diputación plurinominal.

Siendo los políticos los primeros en poner el ejemplo no tiene conciencia por la pandemia, después ante el número de contagios serán los primeros que saldrán a rasgarse las vestiduras para acusar que las autoridades no hacen lo que deberían, cuando son ellos los que pueden provocar una “ola de infectados”, no solo en la capital si no en los diversos municipios desde donde fueron traídos los participantes a cambio de promesas.