Los papás divorciados enfrentan por su condición, desde denuncias falsas, pensiones muy altas y malas decisiones de abogados, hasta gastos elevados en procesos judiciales o la pérdida del empleo en la búsqueda de equidad en la cuestodia compartida, y señalan: “no se es papá media hora, se es papá toda la vida”.

Miguel Ángel Plata, integrante de la organización Mil Pelotas para Ti, que busca eliminar la alienación parental, expuso que, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Geografía y Estadística, en el país en 2017 hubo 147 mil 581 divorcios judicializados. De esta cifra se desprende que 127 mil 307 son divorcios con hijos que no pueden ver a sus papás por estar en ese conflicto.

Sin embargo, explicó, con base en informes de jueces existen dos mil 800 expedientes en promedio por los 42 juzgados de familia en la Ciudad de México, por lo que se trataría de más de 117 mil papás que no celebrarán este Día del Padre con sus hijos.

Al respecto, expuso que no existe mucha coincidencia entre las cifras del INEGI y las de los juzgados, que además refieren saturación de trabajo ante la alta cantidad de divorcios que deben procesar.

Añadió que en la mayor parte de los divorcios judicializados los hijos además enfrentan alienación parental, que afecta el desarrollo de su personalidad.

“Hay una falta de cultura para llevar a cabo un divorcio exitoso con base en el bienestar del interés superior de los niños (…) tenemos que defender los derechos de la niñez y de las familias”, subrayó.

Octavio Maya, cofundador de la organización, explicó que la manera de “paternar” ha cambiado en las últimas décadas y la visión de los padres es otra, tiene qué ver con mayor participación y buscar igualdad en el derecho a la crianza de los hijos.

Octavio también tiene muchos periodos sin ver a su hijo crecer. Al igual que él existen muchos padres que no han podido ver a sus hijos y luchan en tribunales para cambiar esa situación, debido a que se considera que los infantes tienen derecho tanto tanto a su mamá como a su papá.

Abundó que lo que se busca es que los niños estén en contacto de ambos progenitores.

“La importancia formativa que tiene un papá es muy importante, tan importante como de la madre. El derecho a la crianza es un derecho de los menores, pero también como papás las leyes han sido muy injustas en promover nada más beneficios a las mujeres. No se trata de eso. Los hombres también tenemos derechos y buscamos la equidad”.

En su opinión, si bien es difícil establecer generalizaciones, existen tribunales aquejados por tráfico de influencias y corrupción, por lo que en su opinión y con base en las observaciones de los padres que acuden a la organización el que un niño pueda estar con su papá depende de las condiciones que pueda ofrecer esa persona.

“En la legislación lo que se tiene qué ver es que el niño esté en el mejor lugar. Se ha manejado mal, no se ha visto una custodia compartida, porque los que se separan son los papás, no los hijos”, comentó.

En su opinón los tribunales no han sabido manejar la situación, pues cuando se entra en un conflicto judicial se debe dar un seguimiento puntual a los casos.

Sin embargo, en muchas ocasiones se acribilla a los hombres con pensiones, denuncias falsas y pensiones muy altas. Además al estar siguiendo sus propios casos pierden el trabajo. “O se trabaja o le das seguimiento a tu caso”.

Se trata de malas decisiones no sólo de los abogados que por ganar las custodias incurren en malas prácticas, sino que en su experiencia como parte de la organización ha detectado algunas tendencias por las que las madres impiden a los padres ver a sus hijos, entre las que destacan las falsas denuncias.

“Se nos marca con un machote, siempre es esta falsa denuncia de que es violento, de que tiene algún tipo de agresividad. Los juzgadores no demuestran flagrantemente estas situaciones, no se piden de inicio las periciales de psicología y todo está en base a los dichos de uno o de otro.

“Además está la concepción antigua en la que los niños deben permanecer en el seno materno, pero en muchas ocasiones no siempre son las mejores condiciones”, aseguró.

Puntualizó en que en la actualidad los padres están interesados en involucrarse en la vida de sus hijos de manera activa, cuando se les permite. Incluso el número de días en los que se les deja verlos son muy pocos.

“¿Por qué, si estamos en la época de la equidad? ¿Por qué en todo el año los niños en un mes pueden pasar 24 días con la mamá y sólo cuatro días con los papás? ¿Por qué no buscar equidad o impulsar la custodia compartida? No se es papá media hora, se es papá toda la vida”.

Estimó que un papá que sólo quiere ver a sus hijos en mejores condiciones puede llegar a gastar en juicios y demandas una cantidad variable, aunque si se considera que un abogado podría cobrar unos 10 mil o 15 mil pesos, sumados a otros trámites, el gasto podrían alcanzar 800 mil pesos.

Dicha cifra se suma a los depósitos que deben hacer por pago de pensión alimenticia, lo que en su opinión no se respeta debido a que se les obliga el pago de determinada cantidad pero no se respetan los derechos de los niños para que puedan ver a sus papás.

“Utilizan a los menores como moneda de cambio, si no das una pensión, si la contraparte quiere más pensión, te empiezan a cortar comunicación y convivencia”, agregó.

Vía La Razón.