Las dos armas que usó un niño en el tiroteo del 10 de enero en su escuela en Torreón pertenecían a su abuelo, informó hoy Gerardo Márquez Guevara, fiscal general de Coahuila.

Según medios locales, Márquez Guevara detalló que el abuelo del menor no contaba con permiso de portar las armas.

Autoridades investigan las pertenencias y el domicilio del niño de 11 años que disparó en el Colegio Cervantes, provocando la muerte de una maestra y lesiones a otras seis personas antes de acabar con su vida.

La Fiscalía General de Coahuila reveló el sábado que en el lugar del ataque se localizaron nueve casquillos percutidos: ocho de calibre .40 y uno más del .25.