Karina Carranza.

Un buen amigo me pidió escribir acerca de lo que hoy en día es ser mamá, empezaré por decir que cómo carambas le hacían antes las madres para poder tener tantos hijos, se tendría que hacer un estudio muy a fondo sociológico, económico y psicológico sobre ello para entender mejor este fenómeno, se cuidaban entre hermanos, la vida no exigía tanto, aplicaba el “donde comen dos comen diez”… en fin.

La realidad es que hoy en día, el ser mamá es un gran reto no solo por la responsabilidad que esto conlleva,  sino por el ser humano que debemos armar con valores y principios para enfrentarse a la vida actual, donde mucho aprenden, conviven y ejemplifican su vida diaria con la tecnología, llámese Facebook, YouTube o cualquiera red social sin supervisión y mucho menos limitantes para ver lo que se les ocurra, no solo tiene que ver el tema de la tecnología también la deshumanización que nos ataca a diario es otro de los muchos elementos con los que debemos convivir como madres. Pero eso lo vivimos a diario y lo sabemos todos.

Pero lo que en realidad sucede al ser mamá es algo que los comerciales de pañales y cualquier otra publicidad que tenga que ver con bebes nos engaña. Si bien es cierto que es una bendición tener un hijo o hija, gemelas o gemeles (por aquello de la equidad de género), también es cierto que el tener hijos lleva horas de desvelo, idas rápidas al baño, dolores de cabeza, bochornos a todas horas, peinado único de chongo y si bien nos va una pintadita de labios, el tiempo se pasa rápido y en todo momento quieren comer, hacer popo y de vez en cuando un berrinchito para ponerle sabor al momento. Así es la vida de una mamá en la actualidad que trabaja, atiende a su esposo, atiende su casa, sus hijos y hasta se da el lujo de tener mascotas, las cuales odio porque despiertan a los niños cuando cuesta una eternidad dormirlos, pero esas mascotas son las que le dan miles de sonrisas a ellos por lo cual hay que aguantar y contar hasta diez antes de abrirles la puerta “accidentalmente” para que escapen y corran hasta el otro lado del mundo, hacia el lado oscuro de la Galaxia.

En sí la vida de mamá es divertida, compleja, llena de mocos, leche y baba por toda la ropa,
olvídate de usar ropa blanca por un largo tiempo al igual que zapatillas,  olvídate de tomarte una buena y lenta copa de vino, todo eso se quedará en el pasado, porque ahora la diversión y la adrenalina pura en mi vida es jugar a las escondidas con mis hijos, es ver con qué velocidad crecen, de ellos aprendes que la vida es tan simple que puedes ser feliz con un plátano, que la genética es tan sorprendente y llegas a tener hijos que no parecen tuyos porque son verdaderamente hermosos, perfectos e inteligentes, son de mi y mi esposo nuestra mejor versión, nuestra mejor creación y nuestra mejor transcendencia como seres humanos.

Sí, acepto que ser mamá es lo mejor que me ha pasado en mi vida. Feliz 10 de mayo FAMILIA ACIERTA.