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 Para Quirino Merino, integrante a sus 13 años de edad del equipo infantil de basquetbol triqui, recibir un reconocimiento del Congreso del Estado es motivo de orgullo.

“Me siento bien por mí, por mi equipo, por mi comunidad y por Oaxaca, pero esperamos que ahora nos vean”, afirmó el deportista infantil, luego de que los integrantes de su equipo y entrenador, Sergio Ramírez Zúñiga, recibieron el jueves 30 de enero un reconocimiento y estímulo de 100 mil pesos por parte de la LXII Legislatura del Estado.

Quirino, al igual que sus demás compañeros de la Academia de Basquetbol Indígena de México (ABIM), hablaron de sus logros en el basquetbol de campeonato y coincidieron en que: “¡Vamos por más!”.

Originario de Santa Cruz Río Venado, Juxtlahuaca, Quirino juega en la posición de centro en la selección-base del equipo. Recuerda que hasta hace tres años el basquetbol en la región triqui no era practicado, pero ahora con el trabajo del maestro Ramírez Zúñiga con, la práctica de este deporte se ha popularizado.

Tener un promedio académico de 8.5 y hablar triqui son los requisitos para pertenecer a esta academia, cuyo modelo ha sorprendido a propios y extraños, por impulsar una nueva generación de niños y niñas deportistas.

Reconoce que la emoción los invadió al volar en avión hacia Orlando Florida –donde ganaron el Torneo internacional de basquetbol–, así como el juego amistoso con los “Spurns” de San Antonio, Texas. También agradece al “profe Sergio” y a Don Beto Pazos por haberlos iniciado en el baloncesto.

Igualmente de Río Venado es Deysy Martínez, quien a sus once años de edad no oculta la alegría de recibir de los Diputados oaxaqueños un reconocimiento a su esfuerzo y calidad deportiva. “En nuestra comunidad están muy contentos y esperamos que siga creciendo el basquetbol en la región”, dice.

Sus tres hermanos juegan en el mismo equipo, por lo que considera al basquetbol como una posibilidad de que el Gobierno ponga atención a la niñez indígena, e invitó a las niñas oaxaqueñas a que “le echen ganas al juego lo mismo que al estudio”.

ACEPTAN LA RETA DEL EQUIPO TARAHUMARA

Por su parte, Guillermo Merino Ramírez, del equipo de entrenadores de los “Campeones descalzos de la Montaña”, adelanta que aceptarán la retadora lanzada hace unos días por el equipo de basquetbol indígena tarahumara.

“Para nosotros es un orgullo que hermanos indígenas nos inviten a jugar, lo que demuestra que esta semilla está creciendo, pero sobre todo nos hermana como pueblos indígenas”, dijo.

Reconoció que al equipo le llena de alegría ser homenajeado por el Congreso, por lo que exhortó al Gobierno del Estado a voltear la vista hacia la niñez indígena y aprovechar las potencialidades no sólo deportivas, sino también abrir oportunidades académicas.

Merino Ramírez lamentó la ausencia del entrenador titular, Sergio Ramírez Zúñiga, quien dijo se encontraba en Los Ángeles, California, Estados Unidos, “signando convenios con universidades para el apoyo académico”.

Puntualizó: “Para que vea la gente que no sólo es la disciplina del basquetbol, sino que va acompañada de la disciplina del estudio”.

Adelantó que este fin de semana tendrán juegos de exhibición en Guerrero y Guanajuato, los cuales servirán de preparación para refrendar su liderazgo en el torneo a celebrarse en Orlando y participar en España dentro de la Copa Barcelona, en abril próximo.

Mientras tanto, Rufino Merino Zaragoza, integrante de la Comisión Política del Movimiento de Unificación y Lucha Triqui (MULT) y ex diputado local por el Partido Unidad Popular (PUP), reconoció que la determinación de su extinto líder, Heriberto Pazos Ortiz, ha dado frutos porque desde el inicio creyó en el proyecto deportivo del profesor Ramírez Zúñiga.

Aclaró que si bien el deporte es una forma de estimular a los pequeños, el proyecto va más allá, pues “queremos que estos jóvenes se preparen en diferentes espacios y regresen como profesionistas a sus pueblos para ayudarnos a sacarlos del atraso y la marginación”.

Reiteró que la academia no sólo estimula las capacidades deportivas, sino que la lleva a la par de su preparación académica, con hábitos que están formando seres humanos más íntegros.

Sobre su organización, el MULT, reconoció que por años fue señalada de “violenta”, sin saber de las acciones que hay detrás de la cara política del movimiento, pero que ahora gracias a los programas educativos, culturales y deportivos, están mostrando el otro rostro.