Luis Carrasco.

Este fin de semana, causó alerta a los padres de familia, la noticia que al menos tres menores de edad habían sido rescatados de un domicilio ubicado en el municipio de Santa Lucía del Camino, quienes habían sido enganchados por grupos criminales a través de un videojuego llamado ‘Free Fire’.

Al momento de la liberación de los menores en una casa de seguridad de Santa Lucía del Camino, elementos de seguridad tuvieron conocimiento que estaban a punto de ser trasladados al norte de México, y que habían llegado a ese lugar gracias a la persuasión de otro joven, quien utilizó el videojuego como arma para persuadirlos.

El videojuego denominado “Free Fire”, simula asesinatos y otros crímenes mediante el uso de armas de fuego; esto, sirvió para que el joven, presuntamente usado por grupos criminales, convenciera a los otros menores de “ir a trabajar a Monterrey a cuidar una casa donde podrían usar armas de verdad”.

La detección de la casa de seguridad, que se localiza sobre la avenida Ferrocarril, pudo ser posible gracias a la movilización de los padres de familia de los tres menores, quienes utilizar la geolocalización de sus celulares para dar con el paradero de sus hijos.

Gracias a ello, se implementó un operativo entre elementos de la Policía Municipal de Santa Lucía del Camino, la Policía Estatal Preventiva y personal de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO), quienes aseguraron a una mujer que cuidaba a los menores sustraídos, y quien fue la encargada de comprar los boletos para el norte del país, utilizando nombres falsos.

Este operativo, también sirvió para detectar que en el domicilio había otros dos menores, de los cuales aún no se conoce su identidad o si eran parte del grupo que servía para enganchar a otros jóvenes mediante los videojuegos en línea.

Una de las madres relató que a “Jesús” lo sacó de su casa, ubicada en Tlacolula de Matamoros, un niño de 13 años, que semanas antes conoció en un local donde rentan videojuegos; se le acercó y por el juego ‘Free fire’ empezaron a jugar en línea, este joven le enseñaba dinero, hasta 10 mil pesos y le decía que lo ganaba trabajando.

En el mismo juego, el niño conoció a los otros niños y les invitaba cosas, todo en los videojuegos, hasta que los invitó a jugar personalmente, pero cuando ya estaban todos juntos les quitaron celulares y se los llevaron de Tlacolula.

“Gracias a todos los que apoyaron compartiendo y las personas que llegaron a apoyarnos en rodear la casa en Av. Ferrocarril. Les cuento un poco lo que pasó por qué son cosas que están pasando, y es un pánico horrible no saber dónde está tu hijo…”, declaró la madre.