Constanza Ríos.

Filadelfo Santos Pérez y Nicasio Lucas Santos, pastor y creyente de la religión evangélica respectivamente, obtuvieron un amparo para poder regresar a sus hogares en San José Quianitas, luego de ser expulsados por intolerancia religiosa de dicha comunidad del municipio de Santa María Quiegolani.

En conferencia de prensa, los abogados defensores de ambas personas señalaron que dicho amparo fue otorgado la semana pasada, luego de dos años de ser expulsados, por lo que el juez ordenó a las autoridades indígenas permitir que regresen a la comunidad.

Fue en diciembre de 2017 cuando la autoridad municipal de Santa María Quiegolani “les impuso convertirse en mayordomos de la festividad de San José”, por lo que debían darles de comer a todo el pueblo y de las comunidades vecinas, esto pese a que no profesan la religión católica.

Ante la negativa de participar por sus creencias, policías de San José Quianitas los expulsaron de la comunidad, por lo que durante estos más de dos años vivieron en el exilio y con el rechazo de los habitantes del mismo pueblo.

Por este motivo, los abogados hicieron un llamado a todas las comunidades indígenas a respetar toda creencia religiosa en Oaxaca, así como vivir en un ambiente de tolerancia para bien de todos.