Fernando Soto.

Como “un cadáver político y repudiado en Oaxaca”, calificó la Sección 22 del SNTE al ex gobernador Ulises Ruiz Ortiz, quien el pasado fin de semana visitó Oaxaca donde se reunió con periodistas y algunos políticos.

Ruiz Ortiz reiteró que busca dirigir al Partido Revolucionario Institucional (PRI), lo que provocó que la gremial de profesores afirmara:

“En su ambición de poder, el cadáver político de Ulises Ruiz Ortiz merodea por suelos Oaxaqueños haciendo señalamientos hacia los maestros de este combativo estado sin tener la calidad moral y política para descalificar a un movimiento que enfrentó la política de represión y asesinatos de su Gobierno.

“Hoy, con todo descaro navega con bandera de idealista cobijado en un discurso de anticorrupción cuando su gestión gubernamental estuvo caracterizada por haber instalado elefantes blancos en todo el Estado y beneficiarse del erario público”.

Así también, la Sección por medio de un boletín aseguró que “la cuenta está pendiente, aunque rechace las muertes y sangre que corrió en el 2006, los hechos demuestran lo contrario. Cárcel al asesino”.

“La obsesión por la dirigencia ha provocado que el asesino sufra de amnesia al manifestar que en el 2006 su fallido desalojo no tuvo muertos. Es necesario señalarle que su política de criminalización de la protesta social provocó graves consecuencias al pueblo de Oaxaca dejando daños psicológicos a muchas familias mediante la operación de las caravanas de la muerte”, manifestó la gremial conformada por más de 80 mil maestros”, aseguraron los educadores adheridos a la CNTE.