Carmen Martínez.

“La importancia de acceder libremente a una información fiable, sobre todo a través del periodismo, ha quedado demostrada con la pandemia de Covid-19: en momentos de crisis como este, la información puede ser una cuestión de vida o muerte”, señaló la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), en el marco del Día Mundial de la Libertad de Prensa, que se conmemora este tres de mayo.

En este sentido, la Unesco hizo un llamado a no provocar la mezcla de información errónea y desinformación que se ha extendido por todo el mundo en estos tiempos de pandemia, ya que con ello se genera confusión, discordia y división dentro de la sociedad respecto a este tema que concierne principalmente a la salud mundial.

“La falta de información y datos fiables a disposición del público ha creado un vacío para los contenidos potencialmente dañinos (incluido el discurso de odio) y las teorías conspirativas engañosas, en su mayoría difundidas en línea a través de modelos de negocios de Internet y actores que se aprovechan de estos”, señaló la Unesco a la vez que reconoció el papel fundamental que han jugado los medios de comunicación para dar a conocer todo lo referente a la pandemia del Covid-19.

En este tenor, explicó que esta crisis sanitaria que está afectando a todo el mundo, ha puesto de manifiesto el papel vital que juegan los medios de comunicación libres e independientes en todo el mundo; la producción de los medios de comunicación, ya sea en la prensa escrita, la televisión o la radio, analógica o suministrada a través de plataformas digitales, sigue siendo una poderosa fuente de información a la que la gente accede, incluso cuando lo hace a través de las redes sociales.

Por ello, la Unesco destacó a los trabajadores de los medios de comunicación de todo el mundo, quienes “han contribuido significativamente a nuestra comprensión de la pandemia al volver más accesibles flujos de información que resultan abrumadores y muy complejos, al hacer que los hechos científicos sean comprensibles para el público en general, al proporcionar datos actualizados periódicamente y al participar en la comprobación de hechos”.

También, resaltó que en muchos países, los periodistas y las personas que se dedican a verificar hechos, realizan un seguimiento crítico de la contratación y las subvenciones que responden a la pandemia; y como resultado de sus actividades, se han enfrentado a la presión de las autoridades, e incluso en otros casos, han visto obstaculizada su labor por las medidas puestas en marcha para contener el virus, poniendo su vida en riesgo durante las numerosas protestas y actividades públicas que han caracterizado este período, y que han tenido que cubrir por formar parte de su labor.

De acuerdo con la Unesco, hoy en día los desafíos preexistentes a la viabilidad de los medios de comunicación se han agravado considerablemente, ya que se han visto aún más afectados por las enormes pérdidas de ingresos publicitarios debido al impacto económico de la crisis sanitaria.

Detalló que, cuando la independencia económica de los medios de comunicación está en riesgo, también lo está su independencia editorial; en tiempos de incertidumbre económica, los medios son más vulnerables a la compra por parte de los gobiernos, a los barones de los medios de comunicación y a las interferencias de los anunciantes, lo que supone una amenaza a la integridad editorial y el papel de los independientes como servicio público.

“Promover la información como bien común es necesario para “reconstruir mejor” en el mundo post-COVID. Se trata de un valor que se apoya firmemente en la aspiración de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas respecto de avanzar en “el acceso público a la información y […] las libertades fundamentales” (ODS 16.10). Además, constituye el nuevo contexto normativo para destacar al periodismo libre, pluralista e independiente como trampolín para el progreso”, concluyó la Unesco.

Fuente original de fotografía: Pixabay.