Luis Carrasco.

Padres de familia de la Escuela Secundaria Técnica 271, ubicada en el municipio de San Jacinto Amilpas, denunciaron el inicio de clases de manera presencial en dicho plantel educativo, pese a que por órdenes de la Federación, esta medida está prohibida, ya que Oaxaca se encuentra en color amarillo del semáforo epidemiológico por Covid-19.

De acuerdo con la denuncia, son un aproximado de 60 estudiantes los que estarían en riesgo de contagiarse de coronavirus al acudir a clases presenciales los días lunes, miércoles y viernes, en un horario de 07:00 a 15:00 horas; además de la plantilla docente que se encuentra adscrita a la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).

“Nos están obligando a que llevemos a nuestros hijos a clases y pues no cuentan con las medidas necesarias ya que el salón es pequeño; además, ninguna escuela está dando clases presenciales más que ésta”, declaró una de las madres de familia que realizó la denuncia de manera anónima, quien responsabilizó directamente al director de la Secundaria, Gabriel Díaz Ramírez, de implementar esta medida.

Por otro lado, fue reportada la misma situación en el internado de Reyes Mantecón, municipio de San Bartolo Coyotepec, en donde están obligando a iniciar con las clases presenciales, sin importar el riesgo de contagio.

“El 30 de septiembre ya empezaron las clases, y los días cinco y ocho de octubre se estarán llevando a cabo clases presenciales en la Secundaria Número 14 del internado de Reyes Mantecón, en un horario de siete de la mañana a dos y media de la tarde”, señaló uno de los tutores.

En el caso de esta institución, son aproximadamente 40 alumnos en cada uno de los 12 grupos que la conforman, y están obligados a tener clases presenciales por parte del director del plantel, Bulmaro Elías Martínez.

“Supuestamente son días que van a entregar trabajos y les van a dar unas asesorías; las maestras también no quieren presentarse pero el director dice que fue una orden de arriba; incluso hoy (ayer) tuvieron junta”.

Ante esta situación, los padres de familia de ambas escuelas solicitaron la intervención de las autoridades estatales y federales para impedir que se ponga en riesgo la salud del estudiantado, docentes y sus familiares.