Constanza Ríos.

Una familia fue despojada de su casa y desalojada de San Matías Zoquiapan, en el distrito de Ixtlán, debido a que las autoridades municipales no aceptaron que pertenecieran a una religión diferente a la suya.

Con una protesta en la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO), la familia solicitó justicia y respeto a sus derechos y libertades para ejercer la religión que profesan sin recibir ningún acto de discriminación.

Al respecto, Rosario Méndez Ordaz, abogada de la familia discriminada, señaló que “no tiene dónde vivir, dónde comer, sus hijos dejaron de estudiar, la situación es muy grave y las enfermedades que han tenido que pasar por este tiempo por la depresión por todo lo ocurrido”.

Los hechos se registraron hace dos años, cuando la familia fue expulsada por no profesar la misma religión, que es la católica; “querían obligarlos a que rindieran culto y una fiesta para su comunidad”, explicó Rosario Méndez.

“Les quitaron los terrenos, los repartieron con sus propios familiares y con los que estaban con las autoridades, tumbaron las viviendas de adobe, golpearon a menores de edad, los sacaron y los corrieron a la salida de la población y los amenazaron”.

La familia, que pertenece a la religión adventista del séptimo día, señaló que el orquestador de la salida de la comunidad, fue del entonces agente municipal de San Matías Zoquiapan, Demetrio Pérez Vásquez, por lo que exigió justicia por la discriminación que sufrieron todos sus integrantes.