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En el marco del  Día Mundial del Medio Ambiente instaurado desde el año 1972, la Dirección General de Población de Oaxaca (DIGEPO), dio a conocer que esta fecha representa uno de los mejores medios de las Naciones Unidas para motivar a la humanidad a poner en práctica acciones que permitan mejorar las condiciones de los suelos, el aire y las aguas, además de una oportunidad para impulsar la sensibilización y acción por el medio ambiente en todo el mundo, a fin de obtener un mayor bienestar para todos los seres vivos del planeta, incluidos los humanos.

 

Sin duda, el principal impacto de la población sobre el medio ambiente se relaciona con dos variables fundamentales: el consumo de recursos y la producción de desperdicios y de contaminantes, lo que deriva en una degradación vinculada sobre todo al tipo de sociedades “consumistas” desarrolladas en muchos países en los últimos años.

 

La Dirección General de Población de Oaxaca compartió algunos datos importantes del estado a propósito del tema de este año, bajo el lema: “Uso eficiente de los recursos y la producción y consumo sostenible en el contexto de la capacidad regeneradora del planeta”, que enfatiza la importancia y la necesidad de tomar medidas para revertir el daño causado al entorno, empezando desde el propio hogar, con acciones cotidianas como nuestros malos hábitos de consumo.

 

Por lo anterior, este año, el mensaje se centra en la siguiente frase: “Siete mil millones de sueños. Un solo planeta. Consume con moderación”.

 

Consumo de Agua

 

Estudios recientes han detectado una constante disminución de la disponibilidad y una alta dependencia de las fuentes de agua superficial en el estado de Oaxaca. La mayoría de las y los usuarios de este recurso hídrico para consumo doméstico, no tienen un abasto seguro y puntual, de calidad y cantidad suficiente. Tampoco lo tienen los sectores de actividad económica, como la agricultura para riego, el comercio y el turismo, así como de la actividad industrial que es muy reducida.

 

 

 

La gestión de este vital elemento es uno de los problemas ambientales y de recursos más apremiantes en la entidad. Datos del Censo de Población y Vivienda 2010, nos muestran que en Oaxaca existen alrededor de 902 mil habitantes sin servicio de agua potable, es decir, 23.9 por ciento de la población de la entidad.

 

Por otro lado, la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) establece en el estado una cobertura del 77.4 por ciento del servicio.

 

La práctica de consumo, se basa en el “autoabasto” a partir de pozos domiciliarios dado que la mayor parte de los asentamientos humanos pueden disponer de agua fácilmente del manto freático alimentado por las intrusiones de las corrientes de ríos y sus afluentes. Una buena parte del abasto al que se recurre para enfrentar la falta de agua corriente de la tubería domiciliaria, proviene de camiones cisterna (“pipas”), que obtienen el agua de pozos concesionados.

 

Consumo de energía eléctrica y uso de energías renovables

 

Según el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), Oaxaca y Chiapas, son la principal fuente de energía renovable en México, al generar el 99 por ciento de su electricidad por este medio (energía eólica, mini-hidroeléctrica, geotérmica y solar). De aprovecharse en el estado tal circunstancia e invertir en investigación y tecnología, se podrían obtener 5 mil kilowatts más de capacidad para el año 2020.

 

La generación de energía eléctrica en la entidad es del orden de los 3 mil 305 GWh la cual proviene mayoritariamente por el aprovechamiento de energía limpias como la hidro y la eólica. Los oaxaqueños y oaxaqueñas consumen alrededor del 77 por ciento del total de la electricidad generada, que equivale a 2 mil 544 GWh, y representa el 1.2 % del consumo total nacional.

 

Consumo de alimentos

 

La producción de alimentos enfrenta la realidad del cambio climático, al cual la producción agropecuaria también contribuye. De acuerdo con el Programa Especial de Cambio Climático (PECC) 2009-2012, la categoría de agricultura, bosque y otros usos del suelo, constituye la segunda fuente más importante de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) a la atmósfera en México, con alrededor del 19% de las emisiones totales.

 

 

Generación de residuos sólidos

 

Una de las consecuencias negativas más evidentes en el estado, es el aumento en la generación de residuos sólidos, derivada de la dinámica del  crecimiento poblacional y su consumo. Así tenemos que mientras en el año 2001 se producían 703 mil toneladas, en el 2011 aumentó a 900 mil toneladas, lo que ha implicado un incremento promedio cercano a las 20 mil toneladas por año. En promedio en la entidad se recolectaron 2,330 toneladas de residuos sólidos urbanos al día.