Carmen Martínez.

El 21 de agosto de 2020, Pedro Escárcega Pérez, quien era Presidente Municipal de Santiago Jocotepec hasta ese día, perdió la vida luego que se contagiara de Covid-19.

Ahora, a siete meses de su muerte, la comunidad de Montenegro, perteneciente a dicho municipio ubicado en la región de la Cuenca del Papaloapan, realizará una fiesta patronal que se llevará a cabo por tres días, incluyendo un baile el 25 de marzo.

Y aunque la publicidad del evento invita a portar cubrebocas en los tres días de fiesta, el hecho de que se espera el arribo de visitantes del resto del estado, más los habitantes de Jocotepec, ya implica un alto número de asistentes, cuando las autoridades de Salud han insistido en que no son tiempos de realizar actos que representen un gran número de aglomeraciones.

Pero éste es un ejemplo más que en Oaxaca importa más la fiesta que la salud, y que los brotes que han surgido en otros pueblos de la entidad, luego de realizar fiestas masivas, no son prueba suficiente del alto riesgo que conlleva desafiar al Covid-19; aunado al hecho de que el mismo Jocotepec meses atrás perdió a su edil por este virus.