Carmen Martínez.

Al presidente municipal de Oaxaca de Juárez, Oswaldo García Jarquín, se le escapó de las manos el control de la venta informal en el primer cuadro de la ciudad; y consecuencia de ello son las constantes muestras de rebeldía a su tardío cierre a la zona del zócalo, Alameda de León y Andador Turístico.

Mientras los ambulantes liderados por Carmen Luján poco a poco se han ido apropiando de las calles aledañas al zócalo, imposibilitando incluso el paso vehicular; otros grupos también se han manifestado en contra de las medidas que ha aplicado recientemente el edil capitalino, con el apoyo de las fuerzas de seguridad el Ayuntamiento.

Tal es el caso de la organización ‘Discapacitados Unidos por una Integración Social de Oaxaca’, quienes salieron a marchar ante la negativa de dejarlos pasar a vender sus productos en el zócalo; incluso, acusaron que Oswaldo García Jarquín se había comprometido a entregarles permisos para comercializar en la zona, promesa que hasta ahora no cumplió.

“El Andador Turístico era un mercado grande, donde se están vendiendo espacios públicos, que era patrimonio cultural de la humanidad”, lamentó Godofredo Solís, dirigente de dicha organización, quien aseguró buscarán un diálogo directo con el Presidente Municipal, o si no, bloquearán calles del centro de la ciudad.

Otro grupo que también manifestó su molestia con García Jarquín, fueron boleros concentrados en el zócalo de la ciudad, quienes protestaron en el Palacio Municipal para buscar también un diálogo con el edil, que desde hace varias semanas solo ha hecho acto de presencia en redes sociales, dejando en total abandono a la capital oaxaqueña, a poco más de cinco meses que termine su administración.