Luis Carrasco.

Una mujer que trabaja como bailarina en el centro nocturno ‘Baraimas’, denunció a los encargados de dicho establecimiento, toda vez que dio positivo a la prueba de Covid-19, y aún así querían obligarla a seguir laborando; incluso, llegó a recibir amenazas en caso de que decidiera faltar.

“Es una empresa que tiene cero empatía con la salud mental, con la salud física, una empresa donde exigen 15 días obligatorios para que se te pague tu retenido; te piden miércoles, jueves, viernes, sábado, y domingo o lunes obligatorios, en un horario de siete y media de la noche, y a veces salimos a las siete de la mañana”, relató en un video la trabajadora de este centro nocturno, ubicado en los límites del municipio de Santa Lucía del Camino y la capital oaxaqueña.

Respecto a las amenazas que ha recibido, la empleada decidió no callarse “porque sé lo que soy, sé lo que he hecho, lo que he logrado hasta ahora, y soy una mujer independiente”, por lo que decidió que no regresá a dicho establecimiento, luego que no la dejaron regresar a su casa cuando les dijo que se sentía mal y no le pagaron dos mil 800 pesos por los 15 días que ya había laborado.

Incluso, la mujer aseguró que ella fue testigo, en varias ocasiones, de cómo el dueño del lugar gritaba a sus compañeras y les ordenaba lo que tenían que hacer y cómo hacerlo, por lo que comprobó que ese centro nocturno no es un lugar seguro para la salud mental y física de las personas; también, dijo que, tras su salida de Baraimas, podrá encontrar un mejor trabajo en cualquier otro establecimiento de ese giro.