El presidente Andrés Manuel López Obrador ofreció acabar con el “cementerio de obras de la salud” que heredó la pasada administración a su gobierno, por lo que concluirá la construcción de 200 centros de salud y hospitales que sólo eran “fachada” o un “set” de película.

“No exagero, nos dejaron como 200 entre centros de salud y hospitales inconclusos. Un cementerio de obras de salud en todo el país”, dijo al ejemplificar que en Juárez, Chihuahua, se inauguró un nosocomio que sólo era una escenografía, un set de película y atrás del mismo había pura obra negra. “Y se atrevieron a cortar el listón”, acusó.

Durante el diálogo con la comunidad y personal médico del Hospital Rural de Ocosingo, expuso que también se contará con una nómina en la que se transparentarán a través de redes sociales las percepciones que reciben los médicos del país, para que no haya lugar a ninguna duda.

El objetivo, dijo el primer mandatario, es acabar con los llamados “aviadores”, como también regularizar la situación de más de 80 mil trabajadores de la salud que laboran por honorarios o bien son eventuales.

“Vamos a regularizarlos, pero no va a ser de la noche a la mañana, pero sí durante mi gobierno se va a basificar a todos los trabajadores de la salud”, sostuvo ante el respaldo de los presentes que a su llegada demandaban mejores servicios médicos.

Durante su intervención dio a conocer que se buscará ampliar y modernizar la carretera que va de Ocosingo a Palenque o de Ocosingo a San Cristóbal y que ello se hará mediante el convencimiento.

“Lo de la carretera está un poco complicado el asunto. Vamos a buscar la manera de modernizarla, de ampliarla, si no se nos irá pasando el tiempo”, indicó ante la oposición de un grupo de personas.

“Antes no protestaban porque se robaban el dinero (…) Nosotros no somos rateros, vayan a reclamarle a los que se robaban el dinero, no a nosotros”, expresó el jefe del Ejecutivo federal.

Recordó que en las obras del Aeropuerto de Santa Lucía, del Tren Maya, de la Refinería de Dos Bocas, Tabasco, y hasta del programa Sembrando Vida hay opositores y en algunos casos se han interpuesto hasta amparos.

En este marco, resaltó que en el caso de la carretera “no vamos a perjudicar a nadie y que no se confundan: No somos iguales. A mí me pueden llamar Peje pero no somos lagarto”.

Refirió que se busca que a lo largo de la carretera haya una especie de “miradores” para que la gente pueda detenerse a admirar el paisaje y adquirir artesanías locales, además que se acabe con los llamados “topes” que hay en diversos tramos carreteros.

Vía La Razón.