La traición de una amiga que se convirtió en despojo de inmueble en Huatulco
Luis Carrasco.
Sofía Cassandra Salinas Elizondo decidió depositar su confianza en una amiga, quien después intentó arrebatarle su restaurante ubicado en Santa María Huatulco con la ayuda de sus familiares.
De acuerdo con la carpeta de investigación de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) con el registro 1353/HUATULCO/2026, Sofía Salinas acudió a abrir su restaurante ‘¡Ay Caray!’ el 10 de enero del año en curso, pero uno de sus trabajadores le indicó que un grupo de personas habría roto la chapa del acceso a la cocina con un martillo.
Ahí, se encontró con Sandra Luz Cárdenas Ortega, quien era una amiga de confianza de la propietaria del lugar, quien le negó la entrada al negocio y le lanzó amenazas asegurándole que se iba a quedar con la propiedad.
Sandra Luz estaba acompañada de Crucita y Gildardo Cárdenas Ortega, y posteriormente llegaron otras personas identificadas como Eron y Carlos Javier Cárdenas Ortega; así como Filiberta Lara Liborio, quienes trataron de intimidar a Sofía Salinas para que se retirara del lugar y ellos tomaran poseción ilegal del inmueble.
Por tanto, la afectada denunció lo ocurrido ante la Fiscalía del Estado, quien abrió la carpeta de investigación 1353/HUATULCO/2026, donde se constató que Sofía Cassandra Salinas Elizondo cuenta con un contrato de compra venta del predio celebrado por el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) ante el notario 115 del estado de Oaxaca.
Asímismo, se constata que dicho inmueble ubicado en el lote 6, manzana 1, sector El Maguey de Bahías de Huatulco, fue entregado a Sofía Cassandra Salinas Elizondo, por lo que ella es la propietaria legal de este inmueble donde opera el restaurante ‘¡Ay Caray!’
Cabe destacar que Sofía Salinas se mostró dispuesta a entregarle el predio a Sandra Cárdenas, con la condición de que le pagara en contado el dinero que ella invirtió en el lote con Fonatur, algo que nunca sucedió.
No conforme con eso, Salinas Elizondo manifestó que en el mes de febrero comenzó a recibir amenazas telefónicas para que abandonara el proceso judicial, por lo que decidió denunciar esto y poner a su disposición sus dispositivos móviles para los peritajes correspondientes.
Aunado a ello, los estudios psicológicos realizados a la víctima constataron que presentaba una reacción de estrés, síntomas de ansiedad, miedo con sobresalto y zozobra en grado moderado, ante el episodio vivido con la que era su amiga, Sandra Luz Cárdenas Ortega.
Por todo esto, se dictaminó que Sofía Salinas Elizondo es la propietaria auténtica del inmueble, por lo que el personal de la Fiscalía del Estado realizó con estricto apego a la ley, el desalojo de Sandra Luz, Crucita, Eron, Carlos Javier y Gildardo Cárdenas Ortega; asi como de la señora Fiiberta Lara Liborio, quienes fueron señalados del delito de despojo.
Antecedentes
En el año 2024, Fonatur le concedió a Sandra Luz Cárdenas Ortega la posibilidad de comprar dicho lote, pero la mujer nunca acudió a pagar el monto acordado; inclusive, en marzo de 2025, mediante un escrito, se le exhortó nuevamente a acudir a pagar por la compra del lote, y hasta se le ofreció la opción de abonar en mensualidades.
Posteriormente, Sofía Salinas le comentó a Sandra Luz su interés por adquirir ese mismo lote, y fue cuando le comentó que supuestamente desde enero de 2025 ya llevaba pagando ocho mil pesos mensuales, por lo que decidió retirarse para respetar el que Sandra Cárdenas presuntamente estaba cumpliendo con los pagos.
Sin embargo, en el mes de noviembre de 2025, personal de Fonatur acudió al lote en cuestión para realizar mediciones, ya que iba a ser publicado en el catálogo del Fonatur para su venta.
Fue el 11 de diciembre de ese mismo año cuando el Fonatur publicó la lista de lotes en venta al público en general a nivel nacional, apareciendo el lote 6, manzana 1, sector El Maguey; por lo que Sofía Salinas se contacó con el organismo, y se ofreció a pagar el 25 por ciento del costo del predio como garantía de su participación en la subasta en línea.
Finalmente, el 23 de diciembre, Sandra Salinas gana la subasta por ese lote, por lo que el Fonatur le hizo firmar un contrato de compra-venta, por lo que este documento comprueba que ella es la dueña legítima y única de dicho predio.