La Jornada

En un entorno caracterizado por un alto grado de incertidumbre, el Banco de México (BdeM) decidió ayer aumentar en un cuarto de punto la tasa de interés de referencia para ubicarla en 7.50 por ciento anual. En la primera reunión de política monetaria del año, la institución extendió hasta el primer trimestre de 2019, y no a finales de este año, como había previsto, el momento en que la inflación se acerca a la meta de 3 por ciento.

El balance de riesgos para la inflación mantiene un sesgo al alza, consideró el banco central al anunciar ayer el incremento en la tasa de referencia, una medida que encarece el financiamiento para las empresas –negociado a tasa variable– y eleva el costo por el uso de las tarjetas de crédito.

El aumento en la tasa de interés es una acción de política monetaria que tiende a inhibir la inversión y el consumo, en la medida en que aumenta el costo del crédito, y con ella el BdeM busca llevar la inflación a su objetivo permanente de 3 por ciento. En enero de 2018, este indicador fue de 5.55 por ciento anual.

En el último trimestre de 2017, de acuerdo con el comunicado que el banco central emitió ayer, la economía registró una importante expansión, en contraste con la contracción registrada en el tercer trimestre, debida a los sismos de septiembre y la caída en la producción de petróleo.

El aumento en el ritmo de la actividad se dio en un entorno de mayores precios. Hacia finales del año pasado, la inflación tuvo un repunte por el alza en el costo del gas LP –usado en siete de cada 10 hogares en México–, algunas frutas y verduras, el incremento en los salarios mínimos y la depreciación del peso frente al dólar, explicó el BdeM. En enero pasado se mantuvieron esos costos inflacionarios y ello se reflejó en un aumento en la expectativa de precios para el cierre de este año.

Fue por ese aumento de expectativas en la inflación de corto plazo que el banco central decidió elevar este jueves la tasa de interés de referencia.

La junta de gobierno de la institución, encabezada por Alejandro Díaz de León, consideró que la inflación comenzará a converger al objetivo de 3 por ciento a lo largo de este año y que lo alcanzará en el primer trimestre de 2019.

Dada la posición cíclica en la que se encuentra la economía, y al considerar los altos niveles que presenta la inflación, se podría dificultar la asimilación de los choques que la han afectado, por lo que es importante que la postura monetaria evite que dichas afectaciones den lugar a efectos de segundo orden sobre el proceso de formación de precios de la economía, argumentó el BdeM.

La anterior alza en la tasa fue el 14 de diciembre pasado, al pasar de 7 a 7.25 por ciento.

Desde que comenzó el ciclo alcista de las tasas de interés del Banco de México, a finales de 2015, el incremento ha sido de 3.5 puntos porcentuales.

En la reunión de política monetaria de la junta de gobierno del banco central participó por primera ocasión la subgobernadora Irene Espinosa Cantellano, quien se incorporó al órgano colegiado el 24 de enero.

Analistas financieros consideraron que el BdeM elevará una vez más este año la tasa de interés y que lo hará antes de la elección presidencial del primero de julio. A partir de ese momento, comenzará a reducirlas en magnitudes de un cuarto de punto y hasta en tres ocasiones antes de que concluya 2018, como comentó ayer Guillermo Aboumrad, director de estrategias de mercado de la casa de bolsa Finamex.